Antienvejecimiento (I)

0
29

Una de las más comunes preocupaciones de los seres humanos es el entender, y aceptar, el proceso de envejecimiento. La ciencia médica se ha ocupado de realizar profundas investigaciones en la búsqueda de claras evidencias del porqué envejecemos los seres vivos. El envejecimiento o senescencia es un proceso biológico que produce un conjunto de modificaciones morfológicas y fisiológicas producto de la acción del tiempo sobre los seres vivientes; ello supone una disminución de la capacidad de adaptación en cada uno de los órganos, aparatos o sistemas, así como de la capacidad de respuesta a los elementos nocivos que inciden sobre los individuos. La esperanza de vida se ha incrementado en las décadas recientes, considerándose un éxito de la medicina, de las políticas de salud pública y del desarrollo socio-económico de los pueblos. El bienestar psíquico, el avance de los recursos y técnicas médicas para mantener la vida y la salud, así como la mejor ilustración y el incremento del bienestar económico han sido determinantes en el incremento del tiempo de la vida humana. En paralelo se han desarrollado una gran variedad de recursos para que nos veamos más jóvenes; tintes de pelo, cremas, cirugías estéticas y reconstructivas, dietas, medicamentos anti estrés, antioxidantes, etc. Las damas, y muchos caballeros, dan mucha atención a su aspecto físico y, en muchos países como el nuestro, no solo los mayores o “viejitos” mantienen tal preocupación sino, también, las y los jóvenes que no quieren verse arrugados jamás y quieren, además, ser eternamente bellos y capaces de impresionar con sus voluptuosidades y curvas. Las damas son expertas naturales, y desde muy jóvenes, en estrategias para tales fines, para fortuna de los descendientes del género de Adán. Pero volviendo a la evolución y la historia natural, como decía mi abuela: “Aunque no lo queramos todos vamos para viejo”. El frenar o retrasar el envejecimiento es un asunto que ha preocupado y ocupado a los investigadores. Se ha determinado que las células, genéticamente, están programadas para tener un determinado número de rondas divisionales; cada cromosoma posee en sus extremos un determinado potencial, una serie determinante de secuencias, llamadas “telómeros”. Debido al mecanismo de replicación del ADN de las células, los teloneros se van acortando; eso se ve atenuado por una enzima llamada “telomerasa”. Cuando los telómeros llegan a un nivel mínimo se desencadenan mecanismos que llevan a la muerte celular y, por esta razón, el acotamiento de los telómeros está asociado al envejecimiento celular. Es el reloj genético que nos dice cuánto vamos a vivir. En el año 1984 se admitió, por convenio, que anciano es toda persona mayor de 65 años de edad.
Son características generales del envejecimiento: la pérdida progresiva de la capacidad visual, hipoacusia progresiva, pérdida de la elasticidad muscular, pérdida de agilidad y capacidad de reacción refleja, degeneramiento de estructuras óseas, disminución de la asociación de ideas, pérdida de la fuerza muscular, disminución de la capacidad inmunitaria frente a agentes contagiosos, disminución del colágeno de la piel, disminución de la agudeza de algunos sentidos, disminución de la libido, etc. Pero las investigaciones han logrado mejorar muchos de estos aspectos.

Anuncia con Nosotros