Doscientos cuarenta y ocho años (1764-2012), han transcurrido de un hecho que transformó el curso de la historia colonial de Guayana: La mudanza de Santo Tomé de Guayana a “Nueva Guayana, Angostura del Orinoco”, como acertada y hermosamente la llamó su primer Gobernador, Don Joaquín Sabas Moreno de Mendoza.
El traslado se había ordenado, por Real Instrucción del 5 de junio de 1762; sin embargo, fue en 1764, cuando Moreno de Mendoza, designado Gobernador de Guayana, por Real Nombramiento del 4 de junio de 1762, pudo trasladarse a Guayana y cumplir con la importante misión.
La significación y trascendencia de esta histórica decisión política y estratégica de la Corona española, constituye, en nuestra opinión, una avanzada colonizadora y civilizacional, que solo puede ser comparada, en nuestros días, con las repercusiones geopolíticas, institucionales, sociales, económicas y culturales, ocurridas en el siglo XX guayanés, como consecuencia de la creación de la Corporación Venezolana de Guayana (29 de Diciembre de 1960) y del Distrito Municipal Caroní (29 de junio de 1961).
ANTE LA ADVERSIDAD
La mudanza de la capital de la Gobernación de Guayana, al sitio de Angostura, adquiere otras dimensiones cuando se analizan las circunstancias, por demás adversas y difíciles, que debió superar Moreno de Mendoza, antes, durante y después de la mudanza de la ciudad; entre otras, la falta de cooperación de las gobernaciones vecinas de Caracas y Cumaná, y los frecuentes conflictos con el Gobernador de Nuevas Poblaciones y Alto Orinoco.
Una vez en el territorio de su jurisdicción (febrero, 1764), ordenó un censo en Santo Tomé de Guayana, que aportó los siguientes resultados: 57 familias, 49 esclavos, 220 cabalgaduras y 5.000 reses. Además, inició las gestiones para el acondicionamiento del sitio de Angostura, entre otras: acopio de herramientas, víveres, embarcaciones y manos de obra, que obtuvo de los Misioneros Capuchinos Catalanes.
Con estos insumos envió al teniente de infantería Francisco Guigo, con un contingente, a fin de comenzar el desmalezamiento, la construcción de las primeras casas y el Fortín de San Gabriel. Este fue bautizado un día como hoy, 22 de mayo de 1764; y adoptado luego, como Día de la Ciudad.
MUDANZA
La mudanza de Santo Tomé de Guayana se cumplió entre enero de 1764 y diciembre de 1765. Se señala para esa última fecha el trasladado de 537 personas, entre quienes se incluía la guarnición de los Fuertes San Francisco y el Padrastro, compuesto por 1 teniente, 2 alféreces y 100 soldados, 220 cabalgaduras y 5000 reses.
El caserío, casi todo de bahareque y paja, albergaba a unas 400 personas. A fin de rendir cuentas sobre los progresos de su gestión, el 30 de septiembre de 1765, el Gobernador presentó un informe en el que se reflejan los favorables cambios que originó la mudanza de la ciudad.
El Monarca ordenó, ese mismo año, una ayuda para la construcción de casas y concedió el pan y la carne durante el primer año; además, declaró a los vecinos libres de los derechos reales que debían pagar, de por vida.
El Virrey de Santa Fe de Bogotá, facilitó la cantidad de 21 000 pesos para la construcción de obras, e instruyó, se destinaran 4 000 para la iglesia. Sobre la estructuración urbana de la ciudad, existe un plano de la “Nueva Guayana y Angostura”, fechado en 1766, posiblemente, ordenado por Joaquín Moreno de Mendoza.
En el plano se muestran edificaciones, que para ese año, obviamente, solo estaban en el diseño y en la mente del Gobernador. De la exposición precedente resulta imposible pensar que para el año 1766, existiera la infraestructura urbana reflejada en el referido plano.
Sin embargo, su existencia, y el reconocimiento que hacen las fuentes, al señalar que fue ordenado por el Gobernador Moreno de Mendoza, habla en perspectiva, de la ciudad que aspiraba edificar, y los conocimientos que poseía, sobre el ordenamiento jurídico y el modelo urbano, impuesto por España en América: la cuadricula o damero de ajedrez, que luego, al adaptarse a la topografía del sitio de Angostura, se observa hoy en el casco histórico de Ciudad Bolívar.
El colonizador de Angostura
Joaquín Sabas Moreno de Mendoza nació en Ronda- España, entre 1700 – 1710 y murió en La Guaira-Venezuela en 1790. Era hijo de Manuel Moreno y de María de Mendoza y Villalobos. Inició su actividad militar en España, entre 1722 - 1730. Participó en acciones militares en Italia y África; Orán y Ceuta.
Era descendiente de los fundadores de Guayana, los Berrío-Mendoza, ilustres en el Nuevo Reino de Granada. Llegó a Venezuela entre 1740 – 1741 y se estableció en La Guaira. En Caracas contrajo matrimonio con Francisca de Salas y Álvarez de Pliego. En 1749, era Capitán. En 1750 fue ascendido a Teniente Coronel de Infantería y designado Gobernador Comandante de la Isla de Margarita, donde permaneció hasta de 1757. Se trasladó a Caracas, donde estuvo cesante, hasta su designación, el 4 de junio de 1762, como Comandante interino de la Provincia Separada de Guayana, “por su conocido celo y práctica”. Agobiado por las permanentes confrontaciones, con el Comandante General de Nuevas Poblaciones, José de Iturriaga, presentó su renuncia al cargo como Comandante de la Provincia de Guayana; la cual fue aceptada en mayo de 1766; pero tuvo que esperar hasta diciembre, la llegada de su sucesor, Don Manuel Centurión.
De nuevo en Caracas, solicitó varios cargos que le fueron negados: Teniente del Rey, las gobernaciones de Maracaibo y Puerto Rico, y las Presidencias de las Reales Audiencias de México y Perú. Rechazó una oferta como Comandante de Armas de Puerto Cabello. En 1774 ejerció la Comandancia de La Guaira, y en 1779, fue ascendido a Brigadier.
En la relación de “distribución de los Tenientes de Justicia Mayor de la Provincia de Venezuela, entre 1786 y 1792”, aparece entre los Tenientes de Justicia Mayor de la Provincia de Venezuela, con competencia en La Guaira.
De los casi sesenta años en el servicio militar, Joaquín Moreno de Mendoza, cumplió cincuenta en Venezuela. Guayana fue la región en la que permaneció menos tiempo, pero en la que, tal vez, cumplió su obra más trascendente y la que lo catapultó en la historia venezolana: echar los cimientos de una de las ciudades capitales de la Venezuela colonial, llamada a jugar papel fundamental en la gesta de la Independencia; que él bautizó como: “Nueva Guayana, Angostura del Orinoco”, más tarde simplificado Angostura, la misma que hoy en día llamamos Ciudad Bolívar.
(*) Licenciada en Historia (ULA), autora del libro “Historia Regional del estado Bolívar”, 1996.