Cogito ergo sum

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Ciento cincuenta mil millones de dólares es el monto total aproximado de las deudas pública interna y la externa de Venezuela, nuestras reservas internacionales apenas alcanzan un poco más de los 10 mil millones de dólares, los ingresos en divisa extranjera dependen en un 95 % de la producción petrolera, la cual cada día es menor y su extracción depende de productos importados, básicamente productos químicos procesados en los países industrializados que compran el petróleo pesado venezolano, a esto sumémosle 80 % de pobreza de la cual 40 % es extrema y casi 30 mil venezolanos asesinados en un año a manos de la delincuencia.

Aquel que piense que con esta realidad se puede sostener el gobierno de Maduro, es porque vive en una realidad virtual o como dicen por allí “está enchufao”, la caída del gobierno de Maduro no es la caída de un hombre, corresponde a la caída de un sistema que demostró no funcionar, el socialismo del siglo XXI fue una utopía que enriqueció a unos pocos y empobreció a unos cuantos, y es la pregunta que todos nos hacemos: ¿por qué no ha caído y cuándo caerá?

Ante esta interrogante son múltiples las respuestas, Fernando Mires nos recuerda en su último artículo el verso de Machado “caminante no hay camino, el camino se hace al andar” y al respecto decía: “La política debe ser vivida en tiempo presente, tiempo donde nos trazamos objetivos destinados a ser cumplidos en el futuro”, a nuestra noble y aguerrida oposición, en la cual me cuento e identifico, nos hace falta coincidir en un objetivo común que termine de precipitar el cambio político que se necesita, para eso será  necesario la reflexión.

¿Cuál fue el acontecimiento que sirvió para impulsar nuevamente las protestas en la calle? La respuesta la validé con el padre Ugalde: Luisa Ortega Díaz, cuando el 31 de marzo de este año declaró que el TSJ se había extralimitado sus funciones y textualmente manifestó que en Venezuela se rompió el orden constitucional, esto bastó para que nuevamente se desatara la calle.

Esto nos indica que hay descontento dentro de las filas oficialistas, como la fiscal deben haber miles, pienso que nuestra tarea es identificar quienes son y así iniciar puentes de encuentro que permitan crear las condiciones favorables para una transición pacífica y democrática. Para aquellos que creen que en Venezuela se repetirá la historia de Cuba les digo, están equivocados y para aquellos que creen reeditar los acontecimientos de 2002 les digo también que están equivocados, son nuevos momentos y nuevas circunstancias en donde la reflexión se hace imperativa, un amigo me decía que a la carreta le hace falta que los bueyes se pongan adelante, al respecto agrego que a la acción le hace falta que la reflexión se ponga primero.

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