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Si bien muchos habían criticado a Hugos Sánchez por la arrogancia y su tendencia permanente para hablar de sí mismo, no hay duda que él seguía siendo el referente futbolístico mexicano  El entrenador de la selecciòn de Mèxico Hugo Sánchez canta el himno nacional de Mèxico durante el juego amistoso internacional que se realizó contra la selecciòn de Ghana, el último partido disputado como técnico del combinado nacional. México ganó 2-1 Hugo Sánchez, el técnico de la selección mexicana ha sido cesado de sus funciones. Los malos resultados han dejado atrás el significado de haber sido el ídolo que fue. ¿Quién sino el mejor jugador de la historia del fútbol azteca para dirigir a la selección de su país? Esta pregunta pasaba por la cabeza de la gran mayoría de mexicanos en noviembre de 2006. Sin embargo las dudas eran reales, pues Hugo Sánchez no había obtenido como director técnico lo que logró como jugador, solamente dos títulos con los Pumas de la Unam, y obviamente todo el bagaje demostrado en su trayectoria como futbolista respaldaban la designación.
Si bien muchos habían criticado su arrogancia y su tendencia permanente para hablar de sí mismo, no hay duda que él seguía siendo el referente futbolístico mexicano. Su trayectoria colocó a su país en lo más alto del fútbol internacional, pues sus logros como jugador son incuestionables. Sin embargo, ha sido relevado del cargo de director técnico de la selección de fútbol de su país que le había sido concedido desde finales de 2006 y que lo había asumido con el único anhelo de que se haga realidad el sueño de ver a México como campeón mundial. Hugo Sánchez había trazado un proceso que proponía resultados tangibles: en primer lugar había prometido que alcanzaría la Copa de Oro de la Concacaf, torneo que perdió en la final contra Estados Unidos y que como consecuencia lo eliminó de la Copa Confederaciones; su segundo ofrecimiento fue estar entre los cuatro primeros en la Copa América que se llevó a cabo en Venezuela el año pasado, competencia en la que alcanzó el tercer lugar y por lo tanto cumplió el objetivo ofrecido. La gota que derramó el vaso fue no clasificarse para los Juegos Olímpicos de Pekín, tras haber realizado la peor presentación de su seleccionado en una cita preolímpica al no superar la primera ronda. SIN OLÍMPICOS LAS COSAS CAMBIAN. El anuncio de la salida de Sánchez fue realizado por el secretario general de la Federación Mexicana de Fútbol (FMF), Decio De María, quien insistió en que la decisión fue unánime en la sesión del Consejo de Dueños de equipos afiliados, que analizó los resultados de Hugo Sánchez. De María calificó la gestión del ex goleador del Real Madrid como “un olímpico fracaso”, en la rueda de prensa convocada al terminar la reunión de los 16 empresarios que conforman el Consejo. Esta decisión fue tomada, sin duda, debido al perjuicio futbolístico y económico que provoca la no participación del equipo nacional en las olimpiadas. Los resultados obtenidos por la selección mexicana eran positivos con 16 juegos ganados y siete empatados en 33 partidos, sin embargo el balance está determinado por la relevancia que tenían los encuentros que perdió. En las recientes declaraciones ofrecidas en Londres tras el triunfo de sus pupilos a Ghana, Hugo Sánchez se sentía confiado en que se le permitiría seguir a cargo del combinado tricolor para culminar el proceso planificado hasta el 2010. Reconoció el fracaso del preolímpico, propuso superar ese capítulo e hizo hincapié en que “hay que valorar que el equipo preolímpico es una cosa y que la selección de mayores es otra” y que se debe continuar en la misma línea de trabajo y así clasificarse “para el campeonato del mundo”. UNA DISPUTA QUE SE MANTIENE DESDE LEJOS. Durante los últimos años Sánchez había comenzado una campaña en contra de las decisiones del técnico argentino, La Volpe, que dirigió la selección por cuatro años hasta el mundial de Alemania 2006. Hugo Sánchez fue muchas veces fue incisivo al punto de llamarlo “perdedor” y lo cuestionó desde errores de planteamiento hasta las listas de cada convocatoria. Con la intención de alimentar el nacionalismo en el deporte, Sánchez, siempre estuvo en contra de que sea un técnico extranjero el que dirija la selección, de igual manera cuestionó a La Volpe cuando empezó a incluir en las convocatorias a extranjeros nacionalizados. Sin embargo, para el partido contra Ghana, Hugo Sánchez convocó al jugador Guillermo Franco (nacido en argentina), lo que provocó el comentario ágil de La Volpe al decir: “eso demuestra que no estaba tan equivocado”. Previa a la cita del Consejo que destituyó a Hugo Sánchez, el argentino Ricardo La Volpe dijo: “Si los dueños (de los equipos) se van a basar como si fuera esto una empresa que se basó en objetivos, estamos en el hoyo”. Es así como en tono de réplica La Volpe aprovechó el mal momento para cuestionar el proceso impulsado por Sánchez y dijo que esperaba que los miembros del Consejo “van a buscar el perfil idóneo para el crecimiento del fútbol mexicano, todos esperamos el crecimiento”. Los ex seleccionadores Manuel Lapuente, Bora Milutinovic, Javier Aguirre, Miguel Mejía Barón, se habían pronunciado por la continuidad del proceso iniciado por Hugo Sánchez. EL RESPALDO, UNA TRAYECTORIA DE ÉXITO. Su talento fue descubierto desde pequeño y a muy temprana edad fue llamado a la selección juvenil mexicana, con la que fue campeón en el Torneo de la Concacaf, y a la selección olímpica, en la que debutó en 1974. Al año siguiente, conquistó el título del Campeonato de Cannes, en el que fue máximo goleador y elegido mejor jugador. Sus buenos resultados en el Campeonato fueron motivo suficiente para que, con tan sólo 17 años, lograra la fama en su país y la prensa lo destaque como "el niño de oro" del fútbol mexicano. En 1981 ingresó al Atlético de Madrid, en el que inició con dificultades pero en su última campaña en 1984-85, ganó la Copa del Rey y se proclamó "pichichi" de la Liga con 19 tantos. Volvió al Pumas en México por pocos meses y a finales de 1985 empezó la exitosa carrera en el Real Madrid. Primero fue el título de Liga, al que sumó otros cuatro más consecutivos (85-86 a 89-90), obtuvo la Copa del Rey 1989, la Copa de la UEFA 1986 y la Supercopa de 1991. Además fue “pichichi” por cuatro ocasiones más que le merecieron el apelativo de “Hugol” y la Bota de Oro al máximo goleador de Europa en la temporada 1989-90. Su mejor momento en la selección nacional fue en 1986 cuando eran anfitriones y quedaron eliminados en cuartos de final por los alemanes en la tanda de penaltis. Está claro que el éxito que se puede lograr como jugador no es el mismo que se puede alcanzar ni responde a las mismas exigencias de los que se puede alcanzar en la dirección técnica. La sabiduría popular ya lo ha dicho "una cosa es con viola y otra con violín". EFE Ha sido relevado del cargo de director técnico de la selección de fútbol de su país que le había sido concedido desde finales de 2006, y que lo había asumido con el único anhelo de que se hacer realidad el sueño de ver a México como campeón mundial. De María calificó la gestión del ex goleador del Real Madrid como “un olímpico fracaso”, en la rueda de prensa convocada al terminar la reunión de los 16 empresarios que conforman el Consejo. Esta decisión fue tomada, sin duda, debido al perjuicio futbolístico y económico que provoca la no participación del equipo nacional en las olimpiadas. Está claro que el éxito que se puede lograr como jugador no es el mismo que se puede alcanzar ni responde a las mismas exigencias de los que se puede alcanzar en la dirección técnica. La sabiduría popular ya lo ha dicho "una cosa es con viola y otra con violín". |