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El ajuste de cuentas sigue siendo el principal móvil de los asesinatos perpetrados en la ciudad Michael E. Pérez Fotos: Jonathan Somoza
 César Lara fue asesinado de un disparo en el cráneo y dos en el rostro Desde el viernes en la noche y hasta el cierre de esta edición, se reportaron en el municipio Caroní cuatro muertes violentas, todas por impactos de arma de fuego. Los cuatro casos se reportaron en el sector de San Félix, uno en la invasión Renny Ottolina de 25 de marzo, uno en el barrio San José de Cacahual, uno en el sector 11 de abril, y uno en la avenida Cisneros, frente a la Coca Cola. En tres de los casos se presume que el móvil del hecho fue el ajuste de cuentas, mientras que el caso reportado en el sector 11 de abril de San Félix se maneja la hipótesis de que la víctima fue asesinado por unos sujetos que iban a cometer un delito, y le dispararon al hombre porque éste los vio y posiblemente podía identificarlos en un futuro.
Ajuste de cuentas en San José Un hombre de 22 años de edad fue asesinado de un disparo en la cabeza y dos en el rostro en medio de los que se presume fue un ajuste de cuentas. El hecho se reportó cerca de las 8:00 de la noche en el barrio San José de Cacahual, aproximadamente a las 8:00 de la noche de este sábado, en presencia de varios familiares del occiso, quien fue identificado como César José Lara Sucre. En este caso, los familiares ofrecieron dos versiones distintas, una a los medios de comunicación, y otra a las autoridades policiales y al cuerpo de detectives del Cicpc que se encarga de las investigaciones del caso. Según la primera versión ofrecida supuestamente por un familiar directo de la víctima a los cuerpos policiales, el joven se encontraba en el frente de si residencia compartiendo con un grupo de amigos, cuando pasó por el sitio un vehículo desconocido desde el cual efectuaron varios disparos, tres de los cuales impactaron por “error” a Lara en la cabeza y en el rostro. Sin embargo, la segunda versión del hecho es que Lara iba saliendo de su residencia, cuando llegó al lugar una persona a quién la víctima conocía. Esta persona se acercó hasta Lara, quien supuestamente estaba parado afuera de su casa esperando a su esposa para irse a un servicio en una iglesia evangélica cercana, lo saludó y lo abrazó. Supuestamente en cuanto culminó el abrazo y Lara se dio la espalda, el sujeto sacó un arma y le disparó en la parte trasera de la cabeza, y en cuanto cayó tendido al pavimento, le disparó otras dos veces en el rostro. Los sabuesos del Cicpc aseguran que ésta última versión es la más creíble, debido a que las pruebas preliminares muestran que la víctima recibió primero un disparo en la parte de atrás del cráneo desde un distancia muy corta, y luego recibió dos disparos en el rostro desde la misma distancia corta, lo que eliminaría la versión de que fue asesinado por balas perdidas hechas desde un vehículo que pasaba por la calle. Frente a la Coca Cola Cerca de las 8:00 de la mañana de ayer, el cuerpo sin vida de una persona fue hallado en las adyacencias de la empresa Coca Cola, en la avenida Cisneros de San Félix. Varios peatones y conductores que pasaban por el lugar reportaron que había una persona tendida en el pavimento, con un charco de sangre a su lado. Una unidad de paramédicos del 171 Bolívar se presentó al lugar, donde encontraron a un masculino de aproximadamente 30 años, tez morena, cabello negro y cerca de 1,70 metros de estatura, en crítico estado. La víctima, quien vestía un jeans azul y una chemise roja, presentaba un impacto de bala en el fémur, el cual penetró la vena femoral, ocasionado pérdida de gran cantidad de sangre. Su estado era bastante crítico, y pese a que los paramédicos intentaron salvarle la vida, el hombre falleció poco antes de ingresar a la emergencia del hospital Raúl Leoni de Guaiparo. La víctima aún no ha sido identificada y ningún familiar ha reclamado el cuerpo en la sede del Cicpc, a cuya morgue fue trasladado por una comisión de la Brigada Contra Homicidios del referido cuerpo detectivesco. Hasta ahora se desconoce si el occiso era un indigente, pero no se ha descartado la hipótesis. Otras dos muertes violentas Este fin de semana se reportaron otras dos víctimas fatales debido a la violencia desbordada. El primer caso de muerte violenta se reportó el viernes en horas de la noche, cuando Junior Ramón Vivas Acosta, de 30 años de edad se encontraba compartiendo con su esposa y uno amigos en una residencia cercana a la escuela del sector 11 de abril, en San Félix. Aparentemente al sitio llegaron un grupo de delincuentes buscando a una persona, la cual nunca hallaron. Sin embargo, uno de los sujetos se molestó al darse cuenta que Vivas lo estaba mirando, y exigió a los presentes que no levantaran la cara. La víctima fatal, probablemente pensando que el sujeto no lo veía o que no iba a cumplir sus amenazas, levantó el rostro y vio al delincuente. Éste, enfurecido, le disparó a Vivas ocasionándole la muerte, para luego darse a la fuga en compañía de sus compinches, con dirección hasta ahora desconocida. El segundo hecho violento del fin de semana se reportó aproximadamente a las 6:00 de la mañana de este sábado. Un hombre de 55 años de edad perdió la vida de forma violenta, cuando un delincuente le efectúo varios disparos casi a quemarropa. El sangriento hecho tuvo lugar en la invasión Renny Ottolina del sector 25 de marzo en San Félix, cuando la víctima se encontraba en el interior de su residencia. El occiso respondía al nombre de Santos Bautista Maita, quien residía en compañía de su esposa y tres hijos menores de edad en la misma barraca donde encontró la muerte. La esposa de Maita fue testigo del violento hecho. Vio cuando un sujeto metió la mano por una rendija de su residencia y accionó su arma de fuego varias veces contra la humanidad de su esposo, ocasionándole la muerte de forma instantánea. La esposa y los tres hijos de Maita se encontraban también dentro de la casa, y presenciaron el sangriento hecho. Varios vecinos del sector, quienes también fueron testigos del hecho, identificaron al asesino como un sujeto apodado “El cobra”. Las autoridades policiales indicaron que el móvil que cobra mayor fuerza es el ajuste de cuentas, debido a que la víctima, según los propios vecinos, “no era ningún santo”. El occiso había estado preso varios años en Vista Hermosa, la primera vez por homicidio y la segunda por robo agravado. Piden presencia policial Los familiares, vecinos y allegados de las víctimas fatales insisten en solicitar a las autoridades policiales que ofrezcan mayor seguridad a la ciudadanía en general. Aseguran que la delincuencia y el hampa desbordada responden en gran medida a la poca acción de los cuerpos policiales, e inclusive a que “muchos son corruptos y más delincuentes que los propios delincuentes”. Señalan que en todos los sectores se ve poca presencia policial, y que muchas veces los mismos funcionarios policiales “encubren a los malandros que son amigos de ellos o a esos con los que no les conviene meterse”. Piden que se ponga “mano dura” al hampa, “a ver si así logramos salir aunque sea a la puerta de nuestras casas sin temor a que nos maten”. |