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En la plaza Bolívar de Tumeremo se concentró una avanzada militar y representantes de la sociedad civil, para presenciar una sesión solemne convocada por el Concejo Municipal de Sifontes, donde se celebró el nacimiento del Libertador Isidro Casanova  El acto miliar fue presidido por los coroneles Quijada Caraballo y González-González, oficiales del Ejército y la Guardia Nacional. El 24 de julio de 1783, nace en Caracas, uno de los hombres que registra la historia universal como el genio, el insigne, el guerrero, el intelectual, el libertador, bauzado con el nombre de Simón Bolívar, quien como un autentico varón, echó de tierras de la América Central y Sur, al invasor de la corona española, para convertir a esta tierra de indios y de esclavos, en una república autónoma que más tarde también se inserta entre las naciones sureñas democráticas de América. A juzgar por la interpretación que los historiadores tienen del Libertador, cabe concluir que a él le corresponden todos los títulos de la reciedumbre, la voluntad, la gallardía, concluyendo en que supo conciliar la fuerza de las armas, con la bondad, la rectitud y el respeto a un pueblo que apenas comenzaba a surgir, sometido inclementemente por el yugo del opresor.
En efecto, en la plaza Bolívar de Tumeremo se concentró una avanzada militar y representantes de la sociedad civil, para presenciar una sesión solemne convocada por el Concejo Municipal de Sifontes, donde se celebró el nacimiento del Libertador. El Concejo Municipal presidio por Jesús Malavé, nombró como orador de orden al joven educador, Eliécer Rafael González, quien disertó acerca de la personalidad de tan insigne americano. La parada militar fue presidida por el coronel Teodoro Quijada Caraballo, comandante del fuerte Tarabay, acompañado del coronel González-González, comandante del destacamento 85 de la Guardia Nacional y otros. Hubo las tonadas musicales para conformar el acto de ofrendas florales, colocadas al pie de la estatua del Libertador. Este homenaje floral, en nombre de distintas instituciones públicas y privadas, testimonian el afecto y respeto que a los 226 años de su nacimiento, seguimos sintiendo por Simón Bolívar. El más grande de América Previo a la intervención del orador de orden, Noel Perroni, director de la Alcaldía Bolivariana de Sifontes, pronunció unas cortas palabras, en representación de la alcaldesa suplente, Carmen de Chancellor. Recordó que Simón Bolívar fue el genio más grande de América. -Desde muy joven –dijo- Bolívar tuvo la idea de la igualdad y la libertad. Creo que este día, que corresponde a su natalicio, será una fiesta que se irá celebrando a través del tiempo y por muchos años más. El inquieto Simón El orador escudriñó acerca de los primeros pasos de Simón Bolívar, desde su nacimiento, pasando por las travesuras de un niño inquieto, hasta su grado de subteniente, indicando que desde aquí, su personalidad comienza a trascender. -El día que nace el niño Simón, amaneció lloviendo en la Caracas que apenas tenía 30 mil habitantes. El nacimiento del niño fue un acontecimiento. Alguien se adelantaba a lo que iba a ser esa criatura. El padre Aristiguieta lo bautizó y su padrino fue Feliciano Palacios y su niñera fue la negra Hipólita. El niño Simón se inició como cualquier otro niño, juguetón. A los 3 años, Simón quedó huérfano. Su padre murió a los 60 años y su madre a los 34. Su abuelo lo asume para criarlo, pero al poco tiempo, murió, por lo que el niño pasó al cuido de sus hermanos, especialmente de María Antonia. Por el cuido del niño hubo enfrentamientos entre la familia y tuvo que intervenir la autoridad. Aquí, el niño Simón alegó que si los esclavos podían cambiar de amo, él también podía cambiar de tutor. En lo adelante –observa el orador- intervienen los maestros Simón Rodríguez y Andrés Bello, quienes comienzan a impartirle educación, descubriendo en el niño, una personalidad poco común. |