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SAN JOSÉ –. Laura Chinchilla, candidata del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), se perfila como la primera presidenta en la historia de Costa Rica al obtener ayer el 45,65% de los votos, con el 11,35% de las mesas escrutadas en las elecciones de este país, según los primeros datos oficiales. Los costarricenses votaron ayer domingo en calma en unas elecciones generales que por primera vez coloca en la presidencia a una mujer, la oficialista Laura Chinchilla. Las urnas cerraron, como estaba previsto, a las 18H00 locales (00h00 GMT), tras lo cual se inició el conteo de votos en las 6.617 mesas receptoras, en las siete provincias del país.
De los nueve candidatos que aspiraban a gobernar la democracia más antigua y estable de América Central, tres eran los que tenían más probabilidades de triunfo, según las encuestas: la oficialista Laura Chinchilla, y los opositores Ottón Solís y Otto Guevara. En el primer boletín emitido por el organismo electoral costarricense, con 751 mesas escrutadas, que representaba el 11,35 por ciento, y para un total de 128 mil 493 votos, Laura Chinchilla obtuvo el 48,7%: ottón Solís, 22,5% y Otto Guevara, 21,3 %. Cabe recordar que la última encuesta publicada otorgaba a Solís un respaldo de cerca del 20% de los electores, muy por debajo de la candidata del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN, socialdemócrata), Laura Chinchilla, con el 41,9 %. Los costarricenses vivieron el día como una fiesta y miles se lanzaron a las calles de la capital y de otras ciudades con banderas y globos para apoyar al candidato de su predilección. Las arterias principales de la ciudad estaban atascadas de vehículos que a golpe de bocina más parecían celebrar el triunfo de la selección en un mundial de fútbol que una jornada electoral. El presidente saliente, Oscar Arias, definió los comicios como "una fiesta multicolor en la que cada cual vota de acuerdo con su conciencia". "Lo importante es que al final todos quedemos satisfechos con el resultado", dijo a la prensa tras emitir su voto en la Escuela Carlos Sanabria Mora, en Pavas, un barrio de las afueras de San José. En una Centroamérica con países con altas tasas de crímenes y sacudida por un golpe de Estado, los comicios de Costa Rica fueron vistos como ejemplares por unos 200 observadores internacionales que los supervisaron. "Fue un proceso electoral bastante sólido, con un comportamiento cívico ejemplar", declaró la jefa de la misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA), la colombiana María Emma Mejía. Más de 2,8 millones de electores estaban convocados a votar para renovar además a los 57 miembros del Congreso y los regidores municipales. |