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VALPARAISO, Chile - El empresario Sebastián Piñera asumió el jueves como presidente de Chile en una ceremonia marcada por tres fuertes temblores y una alerta de tsunami que obligó a la rápida evacuación del Congreso al final del acto.Unos 25 minutos antes de la ceremonia un sismo de magnitud 6.9 alarmó a los asistentes en la sede del Congreso, en este puerto a 120 kilómetros al noroeste de la capital. La armada alertó de un tsunami preventivo debido a la magnitud del temblor, pero horas después anunció que ya había pasado el peligro. Posteriormente, otras dos fuertes réplicas se sintieron cuando la mandataria saliente Michelle Bachelet aguardaba el ingreso de su sucesor. Algunas personas se pusieron de pie, pero Bachelet se mantuvo imperturbable, mientras un enorme ramo de flores situado cerca de la testera se bamboleaba.
El locutor oficial llamó a la calma, pero 30 minutos después, cuando culminó la ceremonia tras el juramento de Piñera y de sus ministros, se pidió la rápida evacuación del edificio legislativo en acatamiento de la una alerta de tsunami. Los guardaespaldas del príncipe Felipe de España se apresuraron a retirarlo del edificio y la presidente de Argentina, fue de las primeras en salir, entre la multitud de asistentes. Piñera luego de salir del edificio del Congreso, habló por la televisión estatal para pedir tranquilidad a la población pero recomendó que los habitantes de las zonas costeras subieran a lugares altos, como los cerros cercanos, solo como una medida de seguridad. "Quiero llamar a todos los chilenos, en estos momentos de adversidad, a que sequemos nuestras lágrimas y pongamos manos a la obra, en la gran tarea de enfrentar esta emergencia, en la gran tarea de reconstruir nuestro país", dijo Piñera después de salir del Congreso. El economista de 60 años y dueño de una fortuna estimada en más de 2.000 millones de dólares, juró como el primer presidente derechista elegido en 52 años. El flamante mandatario, quien llegó hasta la sede legislativa en un auto descapotado, fue recibido por comisiones de parlamentarios a las puertas del Congreso, donde se congregaron unas 2.000 personas y los presidentes de Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay, Colombia y Uruguay y el príncipe Felipe de España. Previamente ingresó al lugar la presidenta saliente Michelle Bachelet. Tras la apertura de la sesión el presidente del Senado Jorge Pizarro, invistió a Piñera como el nuevo jefe de estado, tras la cual Bachelet abandonó en medio de aplausos, a los que ella contestó con sus manos en el corazón. Tras ser investido como presidente, Piñera procedió a tomar juramento a sus colaboradores ministeriales. Luego de abandonar el Congreso en medio de aplausos de sus partidarios, Piñera se dirigió al palacio presidencial veraniego de "Cerro Castillo", en el vecino balneario de Viña del Mar, donde ofreció un almuerzo a los mandatarios y dignatarios extranjeros asistentes. Una bienvenida movida "¿Qué le pareció la bienvenida, Presidenta?" preguntó Piñera a Cristina Fernández al recibirla en Cerro Castillo. "Movida, movida", le respondió sonriente. El presidente de Perú, Alan García, dijo en las afueras del Congreso que "estamos acostumbrados a los temblores". Antes de la ceremonia, hubo dos sismos menos violentos que el primero y los presidentes de Ecuador, Rafael Correa, y de Bolivia, Evo Morales, solo miraron hacia el techo del salón del Congreso, algo preocupados pero sin moverse de sus posiciones. Por la tarde, Piñera viajó a las ciudades de Rancagua y Constitución. La primera donde fue el epicentro del sismo principal del jueves y la segunda, una de las localidades arrasadas por el terremoto y posterior tsunami del 27 de febrero. El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, anunció que el Presidente se aprestaba a declarar estado de catástrofe en la sexta región, cuya capital es Rancagua, donde fue el epicentro del sismo del jueves. Hinzpeter dijo que no ocurrieron tsunamis pero "existieron marejadas, la salida y luego la vuelta del mar en zonas costeras. Agregó que en pueblos como "Pichilemu, Bucalemu, hubo una retirada del mar que luego volvió con cierto grado de violencia, afortunadamente, sin la dimensión de lo que vimos" en febrero. "Quiero afirmar que mantener del orden público y la entrega de los servicios básicos que permiten una vida digna para la gente, van a ser nuestra permanente y absoluta prioridad", dijo Piñera. AFP La gente salió a las calles En Constitución, 350 kilómetros al sur, mucha gente salió a las calles, según mostró la televisión estatal y se dirigían a zonas altas, alertados ante el eventual tsunami. Sin embargo, comenzaron a bajar a sus horas poco después. En Concepción, 500 kilómetros al sur, la gente también salió a las calles pero no se ha informado hasta ahora de víctimas o nuevos daños. En este puerto, a unos 120 kilómetros al sur de Santiago, aún cuando el océano Pacífico se veía tranquilo, mucha gente se dirigió a las partes altas, algo común porque la mayoría de la población de Valparaíso vive en los cerros que circundan a la bahía. |