Los infantes transmitieron mensajes de paz, unión y amor. La finalidad es crear valores en la población y evitar la delincuencia
Por segundo año consecutivo, niños y jóvenes pertenecientes al plan vacacional “soy feliz dejando las huellas de Cristo” emprendieron una caminata durante la mañana de ayer por las adyacencias del sector Las Batallas, en San Félix, con motivo de protestar por los crímenes que azotan diariamente al estado y para motivar a la población a que valore la vida.
Al ritmo de tambores, camisas coloridas y acompañados de recreadores, padres y hermanas salesianas, los pequeños caminaron con optimismo y esperanza casi 5 kilómetros. El recorrido partió desde la sede del Centro de Capacitación Monseñor Zabaleta, transitó varias calles de la localidad, hasta llegar nuevamente a la institución educativa.
Juan Carlos López, coordinador del plan vacacional, comentó que el motivo de la actividad es impartir un mensaje de esperanza para toda la población ante el clima de violencia que se percibe en la actualidad.
“Queremos que los niños sientan que es un deber proteger la vida. Somos motivadores para que se construya conciencia en los familiares porque el mundo ofrece situaciones degradantes como el aborto y la delincuencia. Queremos que los niños valoren la vida”.
El promotor refirió que la actividad aglutina a más de 300 niños y 60 jóvenes que habitan en los diversos sectores de la parroquia Buen Pastor y además informó que el plan vacacional que comenzó el 30, dura tres semanas y entre su planificación está realizar un paseo, la caminata por la vida y finaliza con un compartir donde participan niños que oscilan entre 7 y 12 años.