Grandes sueldos para el tren gerencial contra muy poco a la nómina diaria de la CVG enciende los llamados de atención ante una situación donde los que menos cobran salen más perjudicados
La comparación entre los dos listines de pago que emite la Corporación Venezolana de Guayana, uno para su personal gerencial y otro para la nómina diaria, dista mucho de estar enrumbado a una paridad que base sus predicados de una Corporación socialista que sigue los lineamientos del presidente de la república Hugo Chávez, quien busca la justicia social.
El cálculo no solo se basa en la diferencia de sueldo entre un personal que para la CVG es de confianza y los trabajadores que tienen un sueldo base. Las denuncias tienen un peso máximo en las exigencias de un pago de pasivos laborales que está en mora de años, sin cancelarse, pero que son rápidamente depositados a los más beneficiados.
Juan Gómez, secretario general de Sunep CVG, declaraba a los medios de comunicación el mismo día que salió la Gaceta Oficial 39.815 nombrando al nuevo presidente de la Corporación Venezolana de Guayana, Rafael Gil Barrios, que el tren ejecutivo de la Corporación “desangraba a la CVG”.
Con grandes privilegios, la vicepresidencia, la gerencia de recursos humanos, gerencia de finanzas, personal, seguridad, obras públicas, logística y servicios, que son de libre nombramiento y remoción, representan para la empresa un gasto de millardos de bolívares en pasivos laborales.
Ninoska Arenas, secretaria de profesionales y técnicos del sindicato, hacía un balance de cuánto se llevaban los ejecutivos, un total de 8 millardos de bolívares en año y medio.
“Como su sueldo tiene incidencia salarial y ellos devengan los mejores, dejan deficitaria la partida”, informaba Arenas.
La contratación colectiva incide directamente en beneficios como aporte de vivienda, prima de vivienda, prima de vehículo, prima de profesionalización, seguro de vehículo y seguro de HCM.
La otra cara de los trabajadores
“A nosotros nos dicen que el trabajador de la CVG tiene que esperar las migajas que caigan de la mesa para pagarnos… con el cuento de que la CVG no produce”.
Marcos Aguinagalde, trabajador en el área de seguridad y protección de planta, se encontraba el día de ayer prestando vigilancia en la aldea de la UNEG sin la dotación de agua y sin su uniforme. Los dos beneficios que están en la convención colectiva que tiene dos años de vencida no se han cumplido desde hace un año.
Con sus propios medios, Aguinagalde lleva un pote de agua y va vestido de civil. En el escritorio reposa una hoja fotocopiada que ha circulado entre los trabajadores de las empresas básicas adscritos a la Corporación Venezolana de Guayana. Lo que está allí, es una tabla con el monto cancelado para el pago de aporte de vivienda en el mes de noviembre por la CVG a 4 de sus trabajadores gerenciales, un total de 1.527.262 bolívares.
“Hay trabajadores que tienen hasta 5 años esperando que le paguen su aporte de vivienda y en menos de dos años, 4 de la alta nómina de la CVG le cancelan esta cantidad…esto atenta contra la paz laboral” aseguró Aguinagalde.
Buscando salidas
Un encuentro con el presidente de la CVG Rafael Gil Barrios y los representantes del sindicato SutraCVG dio cuenta de reuniones para analizar las alternativas y los caminos viables para el pago de los cumplimientos de la contratación colectiva vencidos.
Unos pasivos que para Marcos Aguinagalde han estado años sin cancelar y que ahora buscan tomar como una “bandera política” para las próximas elecciones sindicales.
Descansos legales, horas extraordinarias nocturnas y diurnas, bono nocturno, vacaciones, bono vacacional, bonificación de fin de año, prestaciones de antigüedad, días feriados, descanso semanal trabajado y descanso compensatorio fueron los puntos tratados en la reunión.