El presidente Hugo Chávez, miembros del Ejecutivo Nacional, FAN, el PSUV y amigos del Procurador acudieron al homenaje. Su hermano, Hermann Escarrá, ofreció el discurso.
El Ejecutivo Nacional insertó en la Gaceta Oficial el decreto de tres días de duelo por el fallecimiento del Procurador General, Carlos Escarrá.
En el Decreto N° 8.881, de la Gaceta 39.850, se declaran tres (03) días de duelo nacional entre el 25 y 27 de enero, en el Ámbito de la Administración Pública Nacional, "por el lamentable fallecimiento del compatriota Carlos Miguel Éscarrá Malavé, Procurador General de la República Bolivariana de Venezuela".
"La Bandera Nacional permanecerá enarbolada a media asta en todos los edificios públicos, tanto civiles como militares, y se prohíben las festividades y celebraciones en el ámbito de la administración pública" durante el duelo.
Homenaje en la Asamblea
Familiares y amigos dieron un último adiós en Capilla Ardiente en la Asamblea Nacional, en donde su hermano, Hermann Escarrá destacó que solo la familia conocía el pacto que mantenían los dos dadas sus posiciones radicales.
“Yo reconozco en Carlos no solo el luchador de la revolución en la que él creía y seguirá creyendo donde quiera que el hacedor del universo lo ubique, sino que además fue un extraordinario parlamentario, de verbo fácil y fuerte”, indicó su hermano Hermann Escarrá.
“Quienes criticaban esa actitud “tienen muy menguado el espíritu” y alegó que tener carácter y ser fuerte en las convicciones o terco “lo único que quiere decir es que se es genuino y sincero por los valores que se tiene y Carlos no transaba valores, no había posibilidad alguna de que eso ocurriera”, agregó.
“En una Venezuela como la que nos ha tocado vivir, muchos sectores en distintos momentos se empeñaron en confrontaciones innecesarias. Él eludió entrevistas, cambios de palabras y yo llegué a decirle como tu eres del Caracas y yo del Magallanes llevemos a quines nos preguntan a ese debate no a otro y así empezamos a hacerlo”.
“Carlos fue muy genuino, sincero y fiel a la idea revolucionaria, fue de un sentimiento extraordinario hacia el actual presidente de la República cuando hablábamos de estos temas”, agregó.
Dijo en otra parte de sus palabras que “ni tú ni yo apagamos la luz, ni le hemos robado el pan a nadie, ni dejamos sin techo y sin puertas a nuestra patria, ¡adiós hermano!”.
“Comprender a Carlos no era tarea fácil y mucho menos a partir de nuestras perspectivas, donde todo el mundo sabe tuvimos diferencias políticas fuertes y tercas, sin que eso doblara el sentimiento de hermandad propio de quienes venidos de hogares humildes. Nos tocó la tarea de asumir responsabilidades de amor a la patria”, expresó Escarrá. AVN/UR
El Presidente asistió al homenaje
El presidente Hugo Chávez, asistió ayer al hemiciclo protocolar de la Asamblea Nacional, donde se lleva a cabo el velorio, en capilla ardiente, del procurador, Carlos Escarrá, fallecido el miércoles.
El mandatario nacional en sentidas palabras dijo: "Carlos, sobre tu pecho dormido, no es tiempo de morir. Así que tú no mueres, Carlos. Tú duermes".
"Vives en nosotros y vives y vivirás en tus hijos. En nosotros, tus alumnos, tus camaradas, tu pueblo", manifestó el mandatario.
El jefe de Estado recalcó la permanencia de Escarrá como revolucionario. "Somos militantes del amor, militantes de la vida. Los militantes de la vida jamás moriremos, siempre estaremos con la vida, con la vida del pueblo, con la vida de la patria. Nunca moriremos, nunca morirás, Carlos".
Aseguró que Escarrá "es y será una llamarada que no se apagará".
El Parlamento otorgó la condecoración post mortem Libertadores de Venezuela, en su primera clase a Escarrá.
Existen mal aventurados
“Él siempre fue muy genuino y fiel, de un sentimiento profundo hacia la revolución bolivariana, él mismo me lo dijo en muchas oportunidades cuando hablábamos estos temas. Aún hoy, ayer con dolor me enseñan palabras que nunca dije, pero que colocaron para propiciar la confrontación aún en este momento. Existen mal aventurados, son aquellos que fomentan el odio y no la paz”, aseveró. “Que no pueda el ayer o sus cenizas, o sus odios oponerse a nuestro encuentro”.