120 empresas para recargar agua con amenaza de cierre

0
711

Los propietarios de las recargadoras que atienden una demanda de 50 mil botellas diarias casi tienen lista la asociación del ramo.

Ciudad Guayana.-Un poco más de 120 empresas donde se recarga el agua en botellón atienden la demanda de por lo menos 50 mil botellones diarios pero eso está en riesgo debido a que el representante de la contraloría sanitaria, quiere cerrarlas, porque no cumplen con la ley, que por cierto es de 1959.
Miles de personas se verían afectadas por la decisión de un funcionario que se empeña en aplicar una Ley que habla de empresas que embotellan agua que sacan de pozos profundos, que tienen los camiones, las botellas, el área industrial para la producción en el ramo de embotellamiento que es distinto a recarga, porque la empresa embotelladora se lleva las botellas vacías y entrega botellas llenas.
Mientras que en las recargadoras, la gente lleva su botellón y es recargada en frente del cliente quien se la vuelve a llevar.
Un grupo de empresarios que se dedican a envasar agua que es sometida a un proceso de purificación, agua que también es de pozo profundo, almacenada en tanques y sometida a por lo menos nueve procesos de purificación, hace un poco más de una semana publicó en la prensa regional y nacional un comunicado contando como una Ley podría dejar sin empleo a cientos de personas en el estado Bolívar y a mucha gente sin agua potable para el consumo.
Y es que la única empresa embotelladora de agua, con camiones, con pozo profundo, con toda una infraestructura manufacturera, puede atender con casi 40 camiones, la demanda de 16 mil botellones por día, a pesar de que la demanda diaria supera los 60 mil botellones de agua.
En estos tiempos de crisis permanente, de colas para todo, es casi un milagro que el agua no haya entrado en esa situación.

Casi lista la asociación de recargadores
No existe una asociación como tal. Los envasadores trabajan para eso y se han ido organizando poco a poco.
Los integrantes de lo que pronto será una asociación, son Juan Menoni, ZiadHaidarieh, Jessabel Marcano, William Zallio, Franklin Romero, Giovanni Mottola, Jesús Granado, Carlos Cedeño, Okdis Hernández, Ronald Betancourt, GhassanHalabi y JenniPariaguán y explican que tienen amenaza de cierre y de confiscación de los equipos.
Todo porque el Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria quiere aplicar la ley sobre empresas que no existían en 1959, pero que se inscriben en el preámbulo de la Constitución Nacional vigente, en el marco del emprendimiento económico.
Los propietarios de las empresas envasadoras explican que a ellos cuando los inspeccionan, les piden casilleros para trabajadores, área de descanso, estacionamiento para camiones, equipos para explotar pozos profundos, cuando una recargadora no necesita nada de eso porque compran el agua, que va directo a un tanque y luego es sometida a los procesos de purificación necesarios para el consumo humano.
Hasta nueve veces es tratada el agua antes de ser enviada al área, vía tuberías, donde en presencia del cliente es recargada.
El tique se compra y se paga en un área fuera del sitio de recarga y con ese tique el cliente recibe su servicio, quien recibe el pago y entrega el tique no manipula la recarga de agua.
Estamos concluyendo todos los pasos necesarios para la construcción de la asociación; cumplimos con la normativa sanitaria, pues hemos superado de forma positiva las inspecciones sanitarias de Hidrobolívar; cumplimos con las normas de la Ley del Trabajo por lo que no entendemos porque el funcionario insiste en cerrar las empresas recargadoras, cuando eso lo que va es a generar un problema en la ciudad, dicen.

Lucha por los costos de producción
Comprar la botella de agua al camión que pasa por la casa cuesta casi 500 bolívares; recargar el botellón, cuesta 180 bolívares sin tapa y comprando la tapa hasta 250 bolívares.
La carga laboral de la empresa que maneja los camiones es alta, además de que tiene que atender el servicio de los camiones y las botellas.
Las recargadoras no tienen botellas ni las venden, el cliente llega con su botella se la llenan y se la lleva. Por supuesto, los costos son menores en las recargadoras.
Pareciera que el trasfondo de este conflicto tiene su origen allí y en el hecho de que en el estado Bolívar, sólo hay una empresa embotelladora de agua mientras como que como se señala al principio de la nota hay 120 empresas recargadoras.
Ambas deben invertir en los elementos que se utilizan para la purificación y potabilización del agua; ambas utilizan agua de pozo profundo o de manantial. La embotelladora puede ser dueña, como lo es en la mayoría de los casos, del manantial o del pozo profundo, es decir, maneja la concesión porque eso es propiedad del Estado.
La recargadora debe comprar el agua y someterla al mismo proceso que hacen en la embotelladora.

Equipos inaccesibles

Los equipos para hacer eso, luego de la liberación del dólar, se han vuelto inaccesibles por los costos para importarlos pero en estos momentos, las 120 empresas cuentan con ellos. De una forma u otra, concluyen, los integrantes del sector de recargadores de agua, “nosotros ayudamos a atender la demanda de agua que Hidrobolívar por sí sola no podría, porque además antes se podía tomar agua directa del chorro, pero ahora no es posible por muchísimas razones y allí es que nosotros hacemos un importante aporte a la comunidad.” aseguran.