2017: De dónde sacamos optimismo y fe?

Venezuela se ha convertido en un país de interrogantes, producto del clima de incertidumbre generalizada que afecta a una inmensa mayoría de la población, (dicen las encuestas que más de un 80%) que no vislumbra salidas inmediatas y democráticas a la inaudita crisis que nos afecta

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Venezuela se ha convertido en un país de interrogantes, producto del clima de incertidumbre generalizada que afecta a una inmensa mayoría de la población, (dicen las encuestas que más de un 80%) que no vislumbra salidas inmediatas y democráticas a la inaudita crisis que nos afecta, debido a que los caminos Constitucionales para encontrarla están cerrados y nos movemos en un círculo vicioso de pugilato institucional, que nada positivo aporta, pero si acelera la caída libre en la que rodamos, hacia ese precipicio sin fondo de la ruina y miseria nacional.

Sobre qué nos alertan esas interrogantes de la Venezuela desesperada, que sobrevive todos los días a los embates del hambre, de la falta de medicinas, de la inseguridad rampante, los saqueos vandálicos y a la ausencia de esperanza? Cuál es la verdadera percepción del venezolano en todos sus estratos, de cara a este año que comienza 2017?

Qué hacer ante la realidad insospechada que nos afecta, en una sociedad que busca optimismo y fe y augurar en su yo interior, por reacción natural de su formación cultural, un feliz y venturoso año nuevo 2017 para todos?

Quizá, buscar ese optimismo y esa fe en nuestro pasado histórico, de grandes conquistas libertarias derramadas por la América española?  O en el legado pendular, pero sin traumas impensables y con más saldos positivos que negativos, de nuestro pasado contemporáneo? O en la visible siembra de progreso y de cultura cívica, de nuestra imperfecta pero perfectible democracia? En el arrojo, tal vez, siempre emocionante y aleccionador de nuestra juventud? En la iniciativa privada venezolana, plagada de emprendedores animados por su audacia, creatividad y fe en su país y en su gente? En los aguerridos gremios profesionales, de trabajadores y en las ONG? Los encontraremos en nuestro confundido interior, que mantiene una lucha entre silenciosa y ruidosa, para no flaquear y dejar de sentir lo que sentimos? Dónde encontramos la fe y el optimismo para abrazarnos a este nuevo año 2017?

En este sufrido país de interrogantes, poseedor de las más grandes reservas petroleras del planeta, con  oro, diamantes, hierro, bauxita, minerales no metálicos, enorme potencial hidroeléctrico, de gas natural, de minerales raros y escasos como el coltán, recursos turísticos únicos, forestales, pesqueros, excelente ubicación geoestratégica y una población que apenas supera los 30 millones de habitantes, carecemos a nuestro modo de ver, de algo que le sobra a otros pueblos menos afortunados y bendecidos por la Madre Naturaleza que nosotros, como el japonés, por ejemplo, y esa carencia se llama VOLUNTAD.

Reflexionando sobre lo que nos ocurre y sufrimos, llegamos a la conclusión de que nos falta VOLUNTAD, para juntos, dar respuestas precisas y creadoras a esas interrogantes. Necesitamos convocar a una sola voz, nuestra voluntad, brío, arresto, arrojo, atrevimiento, arranque, ardor y carácter, para empujar hacia adelante a este país. Para sacudirnos y erradicar los males que nos afectan. Para despejar el camino obstaculizado por la barbarie, la corrupción, la incompetencia, el desatino, el despilfarro irresponsable, la improvisación y el abuso.

Creemos que es en la VOLUNTAD, donde encontraremos las respuestas para mirar con optimismo y fe este nuevo año 2017 y escudriñar dentro de nosotros hasta encontrarla, es el ferviente llamado que hacemos desde esta tribuna de las buenas intenciones, del compromiso insoslayable y los elevados propósitos que es El Diario de Guayana.  Con ella, con la VOLUNTAD en nuestras mentes, en nuestros corazones y en nuestra actitud individual y colectiva, podremos gritar, Feliz y Venturoso Año Nuevo 2017!