A un mes de la matanza: “Tumeremo no es El Topo”

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Tumeremo.– 31 días han transcurrido desde aquella mañana del 4 de marzo. Aunque todo parece “normal”, las huellas que dejó la terrible masacre se perciben fácilmente en los lugareños. El miedo y la zozobra hablan por sí solos.

Hoy, familiares, amigos y probablemente también sus verdugos, hacen memoria de los 17 mineros que permanecen bajo tierra, quienes fueron asesinados brutalmente y luego lanzados en una fosa común.

La noticia que estremeció a la opinión pública del país y el mundo, se fue desarrollando en varias fases que aún no acaban. Actualmente, una considerable población minera que vive y trabaja en los yacimientos del este de Tumeremo, vive la hostilidad de funcionarios que, según cuentan, “están buscando a ‘El Topo’”.

“Tumeremo no es ‘El Topo’; todas las personas no trabajamos para él, incluso muchos ni lo llegamos a conocer. El Gobierno sabe dónde está escondido pero no se atreve a meterse para allá, le tiene miedo… ‘El Topo’ es un tipo muy poderoso”, relató la tía de uno de los jóvenes asesinados en la matanza.

LA EMBESTIDA

“Él siempre ha sido un hombre muy querido y respetado por la gente del pueblo, nunca se metió con nadie. Al contrario, ayudó a mucha gente. ‘El Topo’ tenía su control en las minas pero nunca atentó contra nadie. A veces iba en helicóptero, buscaba su parte del oro y se marchaba”, relató un minero que eventualmente trabajó en los yacimientos auríferos liderados por Jamilton Andrés Ulloa Suárez, alias “El Topo”.

Es increíble el curso de las opiniones encontradas en los pobladores. Admirado por muchos, odiado por otros, pero buscado por la policía.

Fue un viernes (4 de marzo) a eso de las 9:00 de la mañana, cuando las víctimas fueron interceptadas por sus verdugos. En la vía Los Peregrinos, que conduce hacía la mina Atenas, del municipio Sifontes, en el sur del estado Bolívar, les dieron de baja a 15 hombres y dos mujeres.

Según cuentan testigos, los miembros de una banda hamponil del sector La Caratica estaban cometiendo delitos en nombre de “El Topo”, y hasta pretendían comenzar a cobrar vacuna a los comercios del pueblo y en las residencias familiares (1.000 bolívares por casa). Esto llegó a los oídos del referido líder criminal, quien dio la orden de liquidar (con lista en mano) a varios integrantes de sus adversarios.

Fuentes ligadas al caso, que prefirieron no develar su identidad, contaron que fue secuestrado un sujeto que tenía vinculación con la banda de La Caratica, liderada por “El Gordo” y “El Potro”. Él fue el “sapo” que esa mañana en Los Peregrinos iba diciendo quién era quién, entre las personas que iban pasando por “la alcabala improvisada que montaron”.

Al menos cuatro de los caídos era gente inocente, quienes fueron asesinados porque corrieron durante la embestida. El resto, presuntamente, sí tenía alguna vinculación con los de La Caratica. “A esos, un tiro en la cabeza y pa’l hueco”.

INSPECCIÓN TÉCNICA

Un señor mayor que se trasladaba a bordo de un camión tipo volteo también fue interceptado. No lo asesinaron, pero lo usaron como transporte para trasladar los cadáveres hasta un sector de Nuevo Callao, donde los sepultaron.

El 14 de marzo, comisiones mixtas que trabajan incesantemente en la búsqueda de los cadáveres, hallaron la fosa común. Un hueco de 4 metros de profundidad por 3 de ancho guardaba los cuerpos que, según informaciones posteriores, fueron enterrados con retroexcavadora.

Hasta la fecha, hay madres que no quedaron conformes con la identificación de sus muertos. Incluso, una fémina contó que hay una familia detrás de una orden fiscal para exhumar los restos de su pariente, pues cuando fueron llevados a la fase de reconocimiento, todos estaban en “urnas selladas”.

La investigación se mantiene en pie. Desde el pasado lunes 28 han arribado varios helicópteros a sectores mineros con el afán de capturar a personas que posiblemente mantengan relación con “El Topo”. Sin embargo, ha sido infructuoso.

Hasta la fecha, las autoridades no se han pronunciado en torno al tema. No obstante, los tumeremenses sí han contado todo.

¿Y LOS DDHH?

Este domingo en horas de la mañana, más de 50 pobladores del sur del estado Bolívar que hacen vida y trabajan en las minas, se concentraron en el despacho del alcalde del municipio Sifontes, Carlos Chancellor, solicitando su intervención y asesoría.

“El viernes en la tarde llegaron un poco de efectivos uniformados y tomaron todos los campamentos como si fueran suyos. Nos dijeron que teníamos dos horas para desocupar el sitio y que nos iban a quemar todo… Con insultos y golpes nos sometieron, obligándonos a que les dijéramos dónde estaba metido ‘El Topo’”.

Esto sucedió en la mina Botanamo Nuevo Callao, donde comisiones mixtas del Ejercito Bolivariano, Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) y Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), allanaron abruptamente el sector y sus adyacencias por “orden del presidente Nicolás Maduro”, según escucharon los mineros que lograron salir.

Los afectados de Botanamo, al igual que los de Vuelvan Caras, quienes también fueron sometidos la semana pasada, exigieron que sean respetados sus derechos humanos. Alegaron que no están en contra de la investigación pero que no todos en Tumeremo son “malandros”.

José Ángel Gil Farfán, de 49 años; Wendy Paola Navas Girón, de 19, y un adolescente de 16 (hermano de Wendy), fueron detenidos por los funcionarios tras el desalojo del resto de mineros.

“A mí por tener el apellido Gil me vincularon con Rosa Gil y yo no tengo nada que ver con esa familia; me golpearon y me pegaron corriente para que hablara. Cuando se dieron cuenta que era inocente, me soltaron”, contó José Ángel.

Hasta el cierre de esta edición, el padrastro de Wendy y su hermano manifestaron desconocer su paradero pues nadie les da respuestas. Este lunes llevarán una carta hasta la fiscalía para oficializar la denuncia de los abusos a los cuales fueron sometidos.

Además, anunciaron que el próximo miércoles se concentrarán en la Plaza Bolívar para manifestar su rechazo ante la condición con que están llevando la investigación del caso.

Así subsisten los tumeremeneses a un mes de la matanza, entre robos, asesinatos y violaciones de sus derechos por parte de instituciones que deberían garantizarlos.

Van 6 capturados por la matanza

Hasta la fecha son seis las personas que han sido privadas de libertad por mantener vinculación directa con el autor material de la masacre.

Rosa Zoraida Gil Salazar, Luis Tomás Rivera Malavé, Manuel Alejandro Balaguera, Carlos Alonso Balaguera, Francisco David Carache Zambrano y Edgar José Tomás Tremaria están siendo procesados.