Adquirir una casa es casi imposible

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El desajuste en los precios, la anarquía en los materiales de construcción y la falta de estabilidad del dólar, ha llevado a que varias inmobiliarias del país no presenten un precio fijo al cliente, ya que el factor inflacionario invade las ofertas y las demandas.

Clemente Tenías, presidente de la Cámara Inmobiliaria del estado Bolívar, aseguró que desde hace varios años el crédito inmobiliario desapareció del mercado. «Se perdió el control de los precios, por eso ahora el cliente coloca el costo de su vivienda bajo una previa inspección y análisis de las condiciones económicas. La mayoría de las personas que deciden vender su vivienda, se guía bajo la referencia del dólar. Esta situación nos obliga a ofrecer solo asesorías y la difusión de la venta».

El empresario explica que las condiciones de crédito desaparecieron de los mercados inmobiliarios, debido a que «el dinero es altamente cambiante, el valor de los bienes se incrementa con el pasar de las horas y no hay un consenso fijo de estos costos».

PRECIOS Y VARIABLES

De acuerdo con las declaraciones de Tenías, un apartamento de tres habitaciones y dos baños, ubicado en el centro de Alta Vista, por ejemplo, está valorado en 20 millones de bolívares, cifra que, con los días, puede variar.

«Eso depende de las condiciones en las que se encuentre el edificio, los detalles afectarán positiva o negativamente la venta del inmueble. Si el apartamento cuenta con un empotramiento de cocina moderno, el precio indudablemente aumentará, pero si el inmueble tiene algún detalle desfavorable, el precio bajará o se mantendrá».

Indicó que en sectores de San Félix las viviendas pueden ser más económicas, pero el precio seguirá afectado por la inflación. «Una vivienda puede costar desde 7 millones a 30 millones de bolívares».

POR EL TERRENO SE EMPIEZA

Aunque el panorama económico se vislumbra negativo, Tenías ofrece algunas alternativas para una pareja que desee formar su hogar. «Lo recomendable es que compren un terreno y vayan construyendo la vivienda por etapas. No tenemos que dejar de lado que el efecto inflacionario repercute indudablemente en los bolsillos de los venezolanos, por eso lo más recomendable es comprar bienes y no dejar el dinero en el banco, ya que al pasar los días, pierde valor».

Manifestó que a pesar de que el terreno es una opción viable, no dejan de existir dificultades cuando la persona se dispone a construir su vivienda, pues la escasez y el elevado costo de los materiales de construcción, dificultan la fabricación.

«EXISTE UNA GRAN MAFIA»

Otro de los aspectos que retarda el proceso de edificar una vivienda o remodelar, es la disponibilidad de materiales que, desde hace meses, no se consiguen. El cemento y las cabillas encabezan la lista de problemas a la hora de plantearse un proyecto de construcción.

María Rodríguez es encargada de una ferretería en Core 8, y afirma que desde hace tres años la escasez de cemento se ha agudizado; aunado a ello, la anarquía al momento de distribuir los materiales de construcción en los comercios.

«No podemos obviar que hay una escasez de cemento, pero también en el estado Bolívar existe una gran mafia que controla la distribución de los pedidos.
Las gandolas no llegan a las ferreterías. Apenas llegan las unidades al estado, los revendedores tienen listos los puestos para la compra. Tú vas ahorita a las afueras de los mercados populares y vas a ver que hay personas que te ofrecen el cemento hasta en mil 500 bolívares, habiéndolo adquirido en 60. Esta situación se salió de las manos, nosotros no podemos hacer más nada, vendemos lo que conseguimos», explicó la vendedora.

En efecto, la distribución de cemento se hace, el problema surge cuando llegan a las ciudades y los «bachaqueros» se adueñan de las gandolas para comprar todos los sacos, dejando por fuera a los dueños de las ferreterías. Con base a esta información, surgen varias preguntas que ni los consumidores ni comerciantes han logrado responder: ¿De quién es la responsabilidad? ¿Del Gobierno nacional por no instaurar el orden en la distribución o de los bachaqueros?

Rodríguez no dudó en contestar sus interrogantes y acreditó la responsabilidad al Gobierno nacional. «A su vez esa pregunta genera varias interrogantes, ¿quién puede controlar con el poder? Indudablemente el Gobierno nacional, y al existir esa anarquía queda demostrado que el descontrol viene de la base».

Una vez que los materiales necesarios para levantar una obra puedan hallarse en las ferreterías con normalidad, como antes, quienes deseen tener un hogar propio podrán emprender sus proyectos y comenzar la construcción. De lo contrario, no solo tendrán que optar por el alquiler de una vivienda, que también se ha hecho cuesta arriba, sino que seguirá en ascenso la invasión u ocupación ilegal de terrenos.

PRECIOS REGULADOS VS SOBREPRECIOS

¿Qué origina el desequilibrio? La variabilidad de los precios. Por ejemplo, el cemento marca Cemex tiene un costo de 220 bolívares, no obstante, en el sistema de precios instaurado por los «bachaqueros», el mismo insumo se consigue fácilmente en los mercados municipales y en las principales avenidas de la ciudad, desde mil hasta mil 200 bolívares.
Las cabillas también forman parte de los productos escasos: su precio regulado es de Bs 170, mientras que a precio de «bachaquero» se consigue entre 2 mil y 2 mil 500 bolívares.

La arena y la piedra, aunque se pueden conseguir en algunas ferreterías de la ciudad, no dejan de impactar con sus precios. El camión de arena, en los últimos tres años, costaba alrededor de Bs 3 mil 500; en la actualidad supera los Bs 15 mil.