Aguas negras carcomen calle Junín de Tumeremo

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Tumeremo.– No solo los sectores más vulnerables de la población están propensos a reportar fallas en los servicios públicos que por ley deberían existir en las comunidades. A diario, muchos ciudadanos se quejan ante los medios de comunicación social por la pésima atención que los gobiernos de turno dedican un espacio determinado.

En ese sentido, hoy traemos a este espacio una problemática que afecta a los vecinos que residen en uno de los sectores históricos de Tumeremo conocido como «Junín», aunque su nombre original es «Rincón del Diablo».

Por todo el centro de la calle corre una quebrada llamada «Meriquimo», en su largo recorrido cruza varios terrenos de casas adyacentes, las cuales en tiempo de lluvias son afectadas a consecuencia de la creciente del mencionado riachuelo.

El cauce de la quebrada se ha visto obstaculizado debido a la gran cantidad de desperdicios acumulados que han contribuido a que la fluidez de la corriente se desborde y cause problemas a todas las familias que residen allí.

Los vecinos narran que «en tiempo de lluvias la quebrada se ha constituido en un gran dolor de cabeza para todos, e inclusive se han visto en la necesidad limpiar el cauce de la quebrada a punta de pala; muchas viviendas han sido inundadas por la fuerte corriente». Otro de los problemas que han tenido que enfrentar son algunos brotes de paludismo y dengue, ya que ese chorreadero son aguas negras, pútridas, causantes de la proliferación de enfermedades infecto-contagiosas».

En resumen los vecinos del sector Junín sufren las consecuencias de las malas políticas, ya que desde hace mucho tiempo la problemática ha sido denunciada ante el Alcalde de Sifontes, Carlos Chancellor Ferrer, quien ante la gravedad del problema ha manifestado que «muy pronto se asfaltará la calle».

Aducen los habitantes de la calle Junín, que las aguas negras desembocan en la quebrada produciendo una gran fetidez que se hace insoportable, los olores putrefactos afectan notoriamente la salud de todos. «Esperamos por la presencia de la Dirección de Obras Públicas de la Alcaldía de Sifontes, para que procedan por los menos a la limpieza de todo el cauce de la quebrada. Así se evitarían males mayores».

Lo cierto del caso es que los olores pútridos, el deterioro de la capa asfáltica, aunado a la gran oscuridad reinante en el sector, son otras de las debilidades que denuncian los pobladores de uno de los sectores más conocidos de Tumeremo.