América Latina no se intimida ante sanciones extraterritoriales

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Caracas.- El repudio casi unánime que han expresado los pueblos de América Latina contra las pretensiones imperialistas de Estados Unidos sobre Venezuela es una demostración de los nuevos tiempos de independencia que vive el continente y que están siendo forjados por los propios latinoamericanos.

Desde el 9 de marzo, cuando el presidente Barack Obama emitió un decreto que califica a Venezuela como una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior del imperio, comenzaron las muestras de solidaridad con el pueblo venezolano por toda Latinoamérica.

En este sentido, el jefe de Gobierno del Distrito Capital, Ernesto Villegas, dijo que el apoyo manifestado por los países latinoamericanos y caribeños es expresión de una nueva etapa en el proceso emancipatorio de estas naciones, que ya no se intimidan frente a las acostumbradas sanciones extraterrioriales emitidas por Washington.

Organizaciones internacionales como el pueblo organizado e individualidades, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, se han sumado al rechazo unánime contra las intenciones injerencistas del norte en los asuntos internos del país suramericano. Como mínimo, han manifestado su preocupación y su deseo de que haya un diálogo.

La ministra para la Comunicación y la Información, Jacqueline Faría, destacó que Venezuela está encaminada a seguir luchando por la patria y defender su soberanía, sendero que fue labrado por el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, en su idea de construir un mundo pluripolar.

«Hace mucho tiempo sabemos qué hacer y a quién unirnos, y es así como tenemos el apoyo de la Unasur, de la Alba, del Grupo de los 77 + China (G77+China), de Rusia y de cientos de países que están dispuestos a venir acá a defender lo que hemos recobrado, que es la soberanía, la independencia y el sentimiento de ser venezolanos», dijo la también jefa del PSUV.

Para exigir la derogatoria del decreto, el pueblo se ha movilizado en una campaña llamada «Venezuela no es una amenaza, es esperanza», que se propone reunir 10 millones de firmas. Tal iniciativa se activó en lugares de toda América y el mundo, y hasta el momento ocho millones de personas han estampado su rúbrica.

GOBIERNOS LEVANTAN SUS VOCES

Uno de los primeros pronunciamientos en favor de Venezuela provino del Gobierno cubano en una misiva que anunció: «La gravedad de esta acción ejecutiva ha puesto en alerta a los gobiernos de América Latina y el Caribe, que en enero de 2014, en la Segunda Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en La Habana, declararon a la región como Zona de Paz y repudiaron cualquier acto que atente contra ello, pues acumulan suficientes experiencias de intervencionismo imperial en su historia».

Pronunciamientos de jefes de Estado también se han hecho sentir de forma contundente, entre ellos, el presidente de Ecuador, Rafael Correa; de Bolivia, Evo Morales; de Nicaragua, Daniel Ortega; y de Argentina, Cristina Kirchner.

El embajador de La Habana en Caracas, Roberto Polanco, analizó este sábado que la participación activa del pueblo latinoamericano en defensa de Venezuela es una demostración de que estas tierras viven una nueva época en la que la actitud sumisa frente a los ataques injerencistas de Estados Unidos ha llegado a su final.