Arias: «José Ramón es mi amigo»

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El sindicalista Henry Arias se dirigió hasta el Palacio de Justicia, en Puerto Ordaz, donde se hizo la audiencia de presentación del alcalde del municipio Caroní, José Ramón López. No solo para ser partícipe de la forma en que se estaban dando los procedimientos, sino porque considera su «amigo» al funcionario.

Afirmó que, así como ha acompañado a líderes opositores, también lo ha hecho con revolucionarios, siempre y cuando crea en su inocencia. «Todos cometemos errores y el que esté libre de pecado que lance la primera piedra, pero exigimos libertad para José Ramón López porque esto no es más que el resultado de una lucha de poder, de un antojo del Gobernador (Francisco Rangel Gómez) de quedarse con la Alcaldía».

Apoyado por un grupo de sindicalistas, Arias destacó la labor del Alcalde, al tiempo que rechazó el «misterio» con el que se ha manejado el caso, pues no ha habido «una vocería oficial seria».

También manifestó su desacuerdo actuación «antipática» de algunos políticos, al acusar, sin pruebas, al mandatario local, hecho que considera «irresponsable». «Yo soy independiente, no soy comandado por nadie, y apoyo o dejo de apoyar a quien yo quiera. No me importa lo que mañana salgan a decir de mí. Hay que ser cuidadoso con lo que se afirma, sobre todo, si no se tienen pruebas. Más que mi adversario político, José Ramón es mi amigo, porque no tengo enemigos, y estas acciones, como se han dado, me parecen injustas».

Respeto a la Constitución
Arias citó el caso de Leopoldo López, coordinador nacional de Voluntad Popular, quien, al igual que el Alcalde de Caroní, se entregó a la justicia voluntariamente para que los investigaran. «Estos casos se asemejan, por una parte, porque ambos están siendo víctimas de la ‘justicia’ de este gobierno que solo sabe violar leyes. Yo les recuerdo que tenemos una Constitución y que debemos respetarla, se trate de quien se trate».

«Guerra interna»
Henry Arias aseguró que seguirá brindándole el apoyo a José Ramón López, hoy bajo las órdenes de las autoridades, quien está padeciendo «la guerra interna» del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), «que esta vez le dio la espalda». Lamentó que la política haya «dañado tanto» a la ciudad y a los ciudadanos y espetó que acompañará «a todo aquel que sea tratado como delincuente por defender los derechos constitucionales».