Arístides Maza confiesa una deuda con sus amigos

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No fue nada fácil entrevistar al presidente del prestigioso Banco Caroní, de la Asociación Bancaria de Venezuela y Gobernador de la Federación Latinoamericana de Bancos, a pesar de que lo conocemos y varias veces alternamos profesionalmente con él cuando se gestaba el nacimiento de la institución hace un poco más de tres décadas.

Y es que Arístides Maza Tirado, un abogado setentón nacido en Aragua de Maturín, egresado de la Universidad Central de Venezuela, doctorado en Derecho y padre de una prole integrada por Arístides, Octavio, Orianna Emilia, Juliana María, Jenice Carolina y Arabella Emilia, maneja una abultada agenda que no le envidiamos y que le ocupa todas las horas del reloj. No oculta su caballerosidad cuando nos recibe con un fuerte abrazo y nos escolta hasta el ascensor cuando finalizó la gratísima conversación.

Expresidente además del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) y de la Asociación de Egresados y Amigos de la Universidad Central de Venezuela, Maza Tirado se maneja con impresionante humildad y a diferencia de otros tantos ejecutivos criollos, siempre atiende y contesta las llamadas que le llegan a su teléfono móvil y a su oficina. Con el apoyo y más bien «complicidad» de su secretaria, la simpática Irlena, entablamos un interesante diálogo que se prolongó por más de 50 minutos en su oficina de una convulsionada y céntrica avenida caraqueña.

-Mira Carlos, el banco es el resultado de una alianza de factores económicos de Guayana y el Oriente del país que alcanzó para llevar a estas regiones un factor de crecimiento con una institución financiera y que fue muy difícil al principio, que creyeran en nuestras ofertas y compromisos de construir una estructura bancaria con sentido de permanencia para apoyar el desarrollo regional. Hoy, después de más de 31 años, el Banco Caroní es una institución financiera con capital regional y extendida por todos los estados orientales y con presencia nacional.

-Ser dueño o socio de un banco como este supone que tienes mucho dinero; pero además dicen que posees igualmente muchos amigos y en confianza te pregunto: ¿tienes más dinero que amigos o lo contrario?

-Uno trabaja para construir cosas, para agregarle valores y… uno en verdad no trabaja para hacer dinero, sino para sentir la satisfacción y mejorar el entorno que nos ha correspondido compartir y vivir, al final de la vida no nos damos cuenta si el dinero que tienes es mucho o es poco; pero los amigos son algo verdaderamente tangible y nos importa muchísimo conservarlos y apoyarlos.

-Muy bien, lograste tu objetivo porque este banco tiene presencia importante en Guayana, Oriente y Caracas y además es una referencia económica y social ¿Te sientes realmente complacido como hombre de familia, de principios?

-Carlos, yo lo que siento hoy día es una gran deuda con tantas personas que me han apoyado en todos estos años. Y cada día nos esforzamos más y más por no defraudarlos.

Un par de tazas de humeante café orlan la grata conversación con el doctor Arístides Maza, quien nos confiesa que él consume su ración de cafeína desde las cuatro y media (hora cuando se levanta) hasta las 7 de la mañana; pero Mayorca no la desprecia.

-¿Entonces?…

– Bueno, yo diría que el Banco Caroní es una referencia de Guayana con el país. Digamos que es una experiencia, un mensaje para nuestras propias regiones, de lo que se puede lograr de la nada cuando se trabaja con devoción y honestidad. Es una experiencia repetible para Guayana y si eso ya significa algo para la región, nos sentimos satisfechos de lo que hemos logrado en estas más de tres décadas.

NOSTALGIA DEL COMIENZO

Las manecillas del reloj avanzan en la convulsionada tarde caraqueña rociada con una lluviecita que no terminaba de «chapucear», justamente en la apertura de la temporada invernal. Tocamos la tecla sentimental de nuestro entrevistado cuando le inquirimos los recuerdos iniciales de aquel proyecto, hoy tangible y hermosa realidad.

-Hay algo en relación al Banco Caroní que yo quiero resaltar: esto es el resultado de mucho trabajo, de los ahorros de los fundadores; pero también es el resultado de las luchas gremiales de Guayana y de Oriente. De no haber sido por ellos difícilmente hubiéramos logrado fundar un banco comprometido con la región y el papel protagónico que juega en su desarrollo social. Por tanto, yo planteo, sugiero a la juventud de estos espacios, que trabajen por sus gremios, por sus asociaciones de vecinos, por las instituciones de la cuales forman parte, porque ahí surgen ideas, proyectos y compromisos convertidos en palancas para alcanzar objetivos que fortalezcan las cámaras de comercio, los gremios profesionales y las asociaciones.

-Tú fuiste un exitoso presidente de Consecomercio; ¿por qué no buscaste de inmediato la presidencia de Fedecámaras?

-Fíjate: el año 1987 terminó mi período en la presidencia de Consecomercio y el año anterior había asumido la presidencia del Banco Caroní. Tuve que escoger entre continuar el trabajo gremial o asumir esta responsabilidad que me ha ocupado tanto tiempo. Y creo que sucedió lo mejor, porque permitió llegar a la presidencia de Fedecámaras a Edo Polesel, que lo hizo muy bien y cambió el ritmo de sucesión en ese organismo, ya que todos los otros presidentes que vinieron en ese tiempo le dieron altura y fortaleza a la organización. Si yo hubiese aspirado tenía que dejar la presidencia del banco y Edo no hubiera entrado a ser el director del sector comercio y los servicios y en consecuencia, otro habría sido el resultado.

-¿Sientes satisfacción de tus logros?

-Claro, yo estoy satisfecho de mis logros; pero en el fondo creo que lo pudimos hacer mejor. Hicimos las cosas con muy poco soporte y debieron pasar muchos años para que se estableciera una matriz de opinión verdaderamente unánime que tenía como fundamento primario trabajar por la región; pero eso es normal en todas las actividades humanas, que debemos convivir con la pluralidad.

-Fuiste presidente de la Cámara de Comercio de Caroní

-Sí a eso iba; la presidencia de la Cámara de Comercio de Caroní me permitió conocer Guayana: su gente, sus problemas, sus aspiraciones y a pensar profundo para buscar una forma coherente de insertarme en esa problemática y en las soluciones; fue un aprendizaje inmenso; fueron seis largos años (tres períodos) en la presidencia. Y la presidencia de Consecomercio me dio la oportunidad de conocer el país: a sus dirigentes, a sus regiones, sus problemas y la presidencia del banco me ha dado la oportunidad de ver lo que es el sector financiero por dentro. Yo estuve primero dos años en la presidencia de la asociación bancaria, ahora tengo cuatro años más; es decir, llevo seis años en estas lides gremiales. También fui presidente de la delegación de abogados de Caroní y fundador de la Asociación de Egresados de la UCV.

GUAYANA EN EL RECUERDO

Arístides Maza Tirado está convencido de que le queda mucho tiempo por delante todavía (amén) y lo confiesa en las postrimerías de esta rica conversación, que aprovecha para referirse con marcado afecto a Guayana:

-Quiero mandarle un saludo a Guayana, a toda la colectividad, a todos mis amigos, a todos cuantos nos han dado apoyo en los proyectos que hemos realizado a lo largo de casi medio siglo (el venidero 2016 cumplo 50 años de haber llegado a esta región). Y les digo que todo lo que hemos logrado está impregnado de esa solidaridad y ese respaldo verdaderamente invalorable. Y ahora desde la posición que detento continúo trabajando, pensando en mi región y esperando para ella lo mejor.