Asesinado herrero en Villa Riberas del Caroní

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La madruga de ayer un grupo de pistoleros segaron en un feroz hecho de sangre la vida de Anderson Rafael Linares Malavé, de 27 años. El hecho se registró en la invasión Villa Riberas del Caroní, ubicada al final de la urbanización Riberas del Caroní, de Puerto Ordaz.
Linares Malavé había regresado de El Callao hace dos días, según comentaron algunos familiares el muchacho estuvo varios días celebrando los carnavales de la localidad con unas amistades.

MIENTRAS ESCAPABA
Aproximadamente a las tres de la madrugada, mientras los vecinos de la comunidad ubicada al final de la urbanización Riberas del Caroní dormían tranquilamente, una ráfaga de disparos desató el caos y despertó la alarma de violencia entre los habitantes. Cuentan los residentes que se escucharon más de quince detonaciones y que a los pocos minutos el hecho estuvo seguido por el ruido de un vehículo en fuga.
Un grupo de ocho hombres ingresó a la vivienda de Anderson por la parte trasera, logrando llegar al patio de la casa. Los asesinos, pensando que la víctima dormía en ese lado de la casa, llegaron disparando; este al escuchar las detonaciones en el anexo de su padre brincó el paredón que divide las dos viviendas y se encontró con los maleantes que le dispararon sin mesura.
Los gritos desesperados del padre de Anderson Rafael confirmaron lo que todos sospechaban había ocurrido. Algunos moradores se dirigieron a la residencia del hombre, señalando que el conocido por ser un trabajador de la herrería había quedado tendido sin vida sobre un charco de sangre en el patio de la casa.
En el pecho de la víctima se veían múltiples perforaciones ocasionadas por el impacto de los proyectiles. Sus verdugos no tuvieron compasión al dispararle, la saña demuestra el mortal fin del ataque, dispararon no menos de diez veces contra la humanidad de Linares.
Anderson, quien era oriundo de Upata, era el mayor de dos hermanos y deja en la orfandad dos hijos de diez y once años.
Efectivos del cuerpo detectivesco arribaron al sitio del suceso para recolectar las evidencias de este funesto crimen, asimismo realizaron el levantamiento del cadáver.

LO ESTABAN BUSCANDO
Vecinos del sector señalaron que el hombre era una persona tranquila y no había tenido ningún tipo de problemas con nadie. Sin embargo, otros comentaron que los homicidas tenían fichado a Malavé. Las autoridades presumen que el trabajador tuvo algún problema en El Callao y sus verdugos lo localizaron para darle muerte.