Asesinado por su hijo médico cardiólogo de Puerto Ordaz

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En horas de la tarde de este jueves se confirmó la noticia que el doctor Julián Moncada, conocido cardiólogo de la ciudad que prestaba sus servicios en dos clínicas de Puerto Ordaz fue asesinado a golpes y puñaladas por su hijo de 18 años y un amigo del joven.

El muchacho, de nombre Arturo Moncada, confesó cuando los funcionarios del Cicpc lo presionaron.

Dijo que junto a un amigo había primero, golpeado con objeto contundente a su padre y luego lo apuñaleó. Todo eso en la madrugada del jueves.

Todo lo contó como si se tratara de una escena de CSI. Como si esperaba que apareciera Horatio Caine.

Aunque aún no se tiene el motivo oficial de tal delito, se presume que el universitario, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello, Guayana, quería hacer una fiesta este fin de semana porque su papá se iría seis meses a Estados Unidos.

Sólo que el médico cambió de opinión y eso habría enfurecido al muchacho, quien por cierto tenía poco tiempo viviendo con su progenitor y de acuerdo a los vecinos, no llevaban la fiesta en paz porque el muchacho era muy altanero.

La situación se descubre tan rápido porque la asistente del doctor lo llamó al celular ya que no llegaba a la consulta y esa no era su norma y el teléfono aparecía apagado y claro con esta “sensación” de inseguridad que vivimos todos, le llamó la atención.

Decidió llamar a la casa y atendió el muchacho quien le dijo que su papá se había ido para Estados Unidos, sin avisarle a nadie.

La asistente del doctor y los médicos compañeros de consulta se movilizaron entonces al Cicpc a poner la denuncia y los funcionarios, rompiendo el protocolo que establece 48 horas antes de iniciar la búsqueda de una persona desaparecida, se presentaron en la casa y encontraron al hijo en el carro del médico.

El estudiante de la Ucab se puso muy nervioso, cosa que percibieron los pesquisas quienes le pidieron permiso para revisar la casa y fue cuando consiguieron manchas de sangre.

Al comenzar a interrogarlo, el joven se quebró y echó el cuento. Ahora esperan que diga donde oculto el cadáver. Se supone que lo llevó por la redoma La Piña, por esa vía oscura donde hace unos meses, otros estudiantes después de matar a un joven jugando a la “ruleta rusa”, liberaron el cuerpo entre desechos y escombros en la vía al cementerio.

Eso no está confirmado que haya aparecido el cuerpo y que esté por allí. Es lo que se maneja extraoficialmente.

Tampoco se sabe quien asistió a este jovencito en el asesinato de su propio padre.