Asesinado trabajador de Disgreca

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A solo una cuadra de su casa perdió la vida Luis Alfredo Berrios Martínez, el sangriento hecho se registró en el sector Las Casitas del Core 8.

Dos orificios por el paso de los proyectiles se le observaban al hombre de 26 años. Uno en una de sus piernas y otro en la espalda, siendo este último el que le arrebató la vida.

Luis Alfredo llegó a casa de su madre a las once de la noche del sábado, su progenitora indicó que » tomo agua y me dijo que venía más tarde, que iba a una fiesta en la otra calle, solo le dije cuídate hijo». Esa fue la última vez que la señora lo vio con vida.

FATÍDICO ENCUENTRO

Lo que tal vez sería una noche de «rumba», terminó en tragedia. Luis Alfredo al salir de su residencia, fue a buscar a unos amigos, quienes lo acompañarían a la celebración. Sin pensar que la muerte lo acechaba el hombre entró a la celebración y comenzó a tomarse unos tragos con sus amistades. Bastaron unos minutos, para que el ambiente se tornara tenso.

Una fuerte discusión comenzó entre Luis Alfredo y un sujeto que se encontraba en la reunión. Los presentes trataban de calmar a los dos individuos, pero fue en vano; la disputa llevó al hombre que discutía con Luis Alfredo a sacar un arma de fuego. Los dos comenzaron a forcejear, pues Luis sabía que su agresor era capaz de matarlo.

Una fuerte detonación dejo a todos sorprendidos y los asistentes vieron a Luis Alfredo caer al suelo; el tiro lo recibió en una de sus piernas. Al victimario no le bastó con herirlo, sino que comenzó a darle patadas. Por temor los pocos que quedaban en el sitio no querían ayudar a Luis Alfredo, pues el criminal podía arremeter contra ellos.

Sin embargo Luis Alfredo pudo levantarse en un intento de escapar de las manos de su verdugo, éste le disparó a traición. Un disparo en la espalda lo dejo gravemente herido, desplomándose su cuerpo frente a sus amigos. Los que permanecieron en la reunión lo auxiliaron y lo trasladaron el Centro de Diagnóstico Integral (CDI) del Core 8, en donde no pudieron hacer mucho, pues no había lo necesario para atender ese tipo de emergencias. Rápidamente los familiares y allegados lo montaron en el vehículo para llevarlo al hospital Uyapar. La agonía de Luis Alfredo terminó cuando iban frente al Comando de la Guardia Nacional del Core 8.

LO MATARON POR UNA MUJER

Familiares de Luis Alfredo comentaron que el hombre hace un año se había separado de su esposa; meses después comenzó una relación con una muchacha conocida como «La Morocha». Sin saber que la mujer era la pareja de un delincuente, por varios meses sostuvieron un romance. Al parecer Luis Alfredo se enteró que «La Morocha», era una mujer ajena y decidió dejarla, pero la fémina lo buscaba, tratando de volver con él.

Los dolientes informaron que Luis Alfredo estaba en proceso de reconciliación con su esposa, pero «La Morocha», no lo dejaba. Ese fue el detonante del trágico suceso. El antisocial se enteró de la relación de Luis Alfredo con «La Morocha» y aprovechó la oportunidad de acabar con la vida de su posible rival.

Los parientes señalaron que Luis Alfredo trabajaba en la distribuidora de cerámicas Disgreca, ubicada en el paseo Caroní, desde hace un mes. Indicaron que deja en la orfandad cinco hijos.

IDENTIFICARON EL HOMICIDA

Efectivos adscritos al Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas, comenzaron las pesquisas, partiendo de las declaraciones de los testigos presenciales del hecho, quienes indicaron que «La Morocha», amigos y allegados que estaban en la fiesta rindieron declaraciones, dando la identificación del homicida, por lo que esperan que en los próximos días logren dar con el paradero del criminal.