Asesinan taxista en Las Amazonas

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Tras una llamada anónima realizada por una mujer al Centro de Coordinación Policial Altos del Caroní, los funcionarios se dirigieron a lo que parecía un simple vehículo que estaba siendo desmantelado, sin esperar encontrar el fatídico suceso.

ESCUCHARON PASOS

A las nueve de la mañana del martes, Figueroa, encargado del puesto de Altos del Caroní, se enrumbó con un grupo de oficiales motorizados al sector El Porvenir, de Las Amazonas en la parroquia Unare, ya que en la llamada se les había especificado que el desmantelamiento era en una zona boscosa del lugar.

Al llegar a lo que parecía un “punto de desarme vehicular”, los oficiales escucharon entre los árboles algunos pasos y se dirigieron tras “el ruido”, sin embargo, el espesor del bosque no los dejó avanzar y perdieron la pista de los que probablemente estaban desmantelando el vehículo.

HABÍA UN REFRESCO FRÍO

Tal parece que el vehículo, un Hyundai Accent de color gris, placa AB109BF, apenas lo estaban desarmando, ya que apenas le habían quitado los cauchos y algunas partes estaban “picadas”, al momento de revisar el perímetro, se dieron cuenta de que habían algunos artículos personales y un refresco a medio beber que aún estaba frío, por lo que emprendieron la búsqueda de más pistas que los vincularan a alguna posible víctima.

Cuando los oficiales comenzaron a revisar la zona, a pocos metros del lugar en el que estaba el vehículo, lograron observar en lo que parecía un canal de aguas negras, el cuerpo sin vida de Gustavo José Mora Leal, de 32 años, quien formaba parte de la Asociación de Conductores Tele Taxis Unión, organización que funciona en el terminal de pasajeros de Puerto Ordaz.

El dueño del vehículo que conducía Mora, Carlos José Vargas, aseguró que la víctima tenía cuatro años trabajando para él y que las rutas que normalmente mantenía eran UD 267, avenida Paseo Caroní y Puerto Ordaz.

LA HIPÓTESIS

El señor Vargas aseguró que la víctima normalmente trabajaba “24 por 24”, y que lo esperaba como siempre a las siete de la mañana; “él salió a las siete de la mañana del lunes y siempre me entregaba el carro a la misma hora del día siguiente, me alarmé como a las nueve de la mañana, justo cuando recibí la llamada de la policía con la noticia”.

La misma intriga la tenían los familiares, el hermano de Gustavo, Gersen Mora, dijo que “normalmente él llegaba un poco tarde porque salía a hacer diligencias con el dueño del carro”, pero no esperaba ese día la demora tuviese que ver con el hecho encontrado.

El cuerpo de la víctima yacía flotando sobre lo que parecía aguas negras, vestía el uniforme de la empresa: una franela gris y un pantalón negro; estaba maniatado de las manos y la espalda y parecía tener un disparo en la parte de atrás de la cabeza.

Se presume que lo mataron cerca del vehículo y luego lo arrastraron al lugar en donde fue hallado.
Es difícil deducir lo ocurrido, ya que este se encontraba en su horario de trabajo, se presume que “le pidieron una carrera y lo secuestraron con todo y carro”.