Asesinaron a “Tito”, perrocalentero de Castillito

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«Esto es un atraco», fueron las palabras que pronunció uno de los asesinos de Guillermo Andrés Enciso, de 26 años, antes de acabar con su vida.

Eran las 11:00 de la noche de este jueves y «Tito», como cariñosamente le decían, trabajaba en su puesto de perros calientes ubicado frente al hotel Embajador, en Castillito, Puerto Ordaz.

En el lugar estaban aproximadamente cinco personas, entre ellas la esposa del occiso, quien tuvo que presenciar lo sucedido. «Cargaban armas de 9 y 22 milímetros», expresó la mujer.

Minutos después de la hora señalada, dos sujetos desconocidos irrumpieron en el lugar y con pistola en mano sometieron a los presentes.

LO RODEARON

Tras intimidar a los presentes, el par de delincuentes rodeó a Enciso y abrieron fuego contra él en más de cinco oportunidades, apuntando uno de los proyectiles directamente a su cabeza.

Los que visualizaron la sangrienta escena se percataron de que los antisociales corrieron con dirección al Club Macareo, que está ubicado a escasos metros de la escena del crimen, allí los estaba esperando otro individuo en un vehículo Chevrolet Optra, para huir del lugar.

«Eran muchachos como de 19 y 20 años, nunca los habíamos visto por esa zona», relató la mujer mientras sus lágrimas recorrían sus mejillas.

MURIÓ EN EL SITIO

Los disparos fueron mortales, a «Tito» no fue necesario trasladarlo a ningún centro asistencial, ya su cuerpo había quedado sin signos vitales.

Una comisión del Cicpc arribó hasta el sitio del homicidio para levantar el cadáver y recolectar las evidencias de interés criminalístico que den pie a las investigaciones pertinentes.

Se supo que el infortunado tenía más de siete años ganándose la vida en ese sector junto a su compañera sentimental. Además, tenía su residencia en Inés Romero, desde donde viajaban todos los días para empezar la jornada.

Se conoció que Enciso era el menor de tres hermanos y que por este hecho deja a un niño sin figura paterna.

HOMBRE SANO

Según lo relatado por su compañera, «Tito» era un hombre tranquilo y sano que no se metía con nadie, asegurando que es una gran injusticia que lo hayan matado de esa manera, ya que «él no se opuso al robo pero igual lo asesinaron sin razón».

Ella mantiene la esperanza de que las autoridades den con la captura de los responsables, para que estos paguen por su delito y comparezcan ante la justicia.

EXTRAOFICIAL

Se supo que la víctima días atrás habría sido testigo de un robo en el Hotel Georgina y delató ante las autoridades la identidad de los presuntos responsables.