Bernal: Estado de excepción ha permitido recuperar la tranquilidad

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El estado de excepción decretado por el presidente de la República, Nicolás Maduro, en los municipios fronterizos del estado Táchira, ha permitido a sus habitantes comenzar a recuperar la tranquilidad, luego de haber estado asediados por las prácticas paramilitares que imperaban en la zona, afirmó el dirigente revolucionario Freddy Bernal.

En entrevista concedida al programa Diálogo Con, transmitido ayer domingo por Televén, Bernal afirmó que, aun cuando el Gobierno ha hecho un esfuerzo por brindar mayor estabilidad al pueblo, las mafias trasnacionales se han dedicado a la extorsión, al secuestro y al sicariato, con lo que forzaron al Ejecutivo Nacional a «decretar el estado de excepción para resguardar la frontera y proteger a los venezolanos y colombianos que hacen vida en la zona».

 

A partir de este decreto, se logró que las largas colas para comprar gasolina en esta área limítrofe desaparecieran, porque «se ha cortado parte importante de ese contrabando de extracción, que está legalizado en Colombia por una resolución de Álvaro Uribe Vélez».

 

Bernal detalló cómo la mafia del contrabando de extracción del combustible, subsidiado por el Estado, operaba en la frontera. «Toda la gasolina que sale de Venezuela la compra la empresa Pacific Rubiales, propiedad de Humberto Calderón Berti y Luis Guisti (exdirectivos de la antigua Petróleos de Venezuela), y esa empresa con sólo un impuesto que paga en la Alcaldía del Norte de Santander, se la vende a EcoPetrol (petrolera colombiana), y Ecopetrol la exporta como producida en Colombia, eso tan sólo por el lado de la gasolina (…) Y este negocio ilegal es legalizado por una resolución de Álvaro Uribe», denunció.

 

OLP: Un clamor popular

Bernal, quien encabezó la Comisión Presidencial del Sistema Policial y Órganos de Seguridad, puntualizó que la Operación para la Liberación del Pueblo (OLP) era una necesidad y un clamor popular para reforzar la seguridad ciudadana en ciertos sectores.

 

Consideró que la OLP, aunque es una política del Estado importante y necesaria, debe ser reforzada porque el problema de la criminalidad es multifactorial y de carácter estructural.