Bolivia supera los 100.000 casos de Covid-19 y no logra controlar la pandemia en cinco meses

0
291

LA PAZ.- Bolivia superó este domingo los 100.000 casos de coronavirus al registrar 100.344 infectados luego de cinco meses y seis días de reportarse el primer caso de la COVID-19, en medio de una incontrolable curva ascendente que no encuentra su tope.


Santa Cruz (este), La Paz (oeste) y Cochabamba (centro) son los departamentos identificados como epicentro del contagio. Bolivia, de unos 11 millones de habitantes, actualmente registra 9.100 contagios de coronavirus por cada millón de habitantes.
Desde fines de junio, la nación boliviana registra por encima de 1.000 casos diarios que, según el asesor del Ministerio de Salud, René Sahonero, se traducirá en las próximas semanas en el incremento de cifras «muy elevadas» con un panorama de «catástrofe sanitaria».
«Si es que sigue esta tendencia, podríamos llegar tranquilamente hasta 130.000 o 150.000 casos en todo el país hasta fines de agosto y principios de septiembre», manifestó.
El Ministerio de Salud, en su reporte nocturno de este domingo, señala que, además de los 100.344 contagios confirmados, se alcanzó a 4.058 decesos con una letalidad del 4 por ciento y 36.491 personas que vencieron el coronavirus que representa el 36 por ciento de total.
Sobre por qué en Bolivia la cifra de infectados con COVID-19 continúa imparable respeto a otros países donde comienza el descenso, el comunicador social, sociólogo, productor y exdirector de comunicación del Ministerio de Justicia, Rolando Ayaviri, dijo que esta situación se explica por varios factores políticos, económicos, sociales y lógicamente la precariedad del sistema de salud.
Se refirió a lo económico y precisó que la crisis comienza a sentirse en los bolsillos de los bolivianos y ya pasa a un segundo plano el riesgo de contagios con tal de conseguir recursos para la comida, servicios básicos, alquileres, entre otros. «Esta situación obliga al desacato de cualquier cuarentena».
«Bolivia no tiene la capacidad de soportar una prolongada cuarentena rígida, pues la gente necesita de generar su sustento», añadió a Xinhua.
El país cumplió hasta el 31 de mayo una cuarentena rígida con casi la total paralización de actividades y a partir de junio se ingresó a la cuarentena dinámica que implica varias flexibilidades y que se prevé cumplir el 31 de agosto.
Ayaviri, además, manifestó que, de la población activa, más del 60 por ciento tiene un trabajo informal o precario, por lo tanto, su sustento no depende de un salario mensual fijo que lo obliga a romper la cuarentena y promueve los riesgos de contagio.
«El coronavirus trae la crisis económica y social, pues las empresas se cierran, en algunos casos despiden trabajadores, negocios unipersonales quebrados. Esta situación ha empujado a que mucha gente salga a las calles a vender algo y con el riesgo de los contagios», agregó.
Asimismo, señaló que se dejó de lado los controles por lo que es difícil impedir que los asintomáticos estén en las calles con riesgo de propalar el virus.
«La gente está muriendo en sus casas exponiendo a toda la familia y los vecinos al contagio, los hospitales están colapsados, no hay pruebas de PCR para detectar los infectados y para cerrar esta escalada de falencias, cunde la indisciplina», añadió.
Recordó que Bolivia vive una crisis política desde octubre del año pasado con un gobierno transitorio carente de autoridad y legitimidad, que no ha demostrado solvencia para encarar planes solventes.
Asimismo, se suma los tres aplazamientos de la fecha de elecciones que movilizó a miles de ciudadanos descontentos, principalmente en las ciudades bolivianas más pobladas (La Paz, Santa Cruz y Cochabamba) que lógicamente propagan el virus. Xinhua