Capturados indígenas implicados en la muerte de un ferrominero

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Tres sujetos integrantes de una banda conocida como «Los Garimpeiros del Orinoco», quedaron tras las rejas por estar implicados en el crimen de Carlos Alberto Contreras, de 51 años, el inspector de seguridad que recibió tres disparos mientras cumplía con su labor en la estatal Ferrominera Orinoco, el domingo en horas de la madrugada.

La detención se practicó ese mismo día en horas de la tarde, en el sector Cambalache. Las investigaciones correspondientes fueron realizadas por funcionarios de la policía científica (Cicpc) y la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).
Los involucrados pertenecientes a la etnia warao, quedaron identificados como Julio Rojas Rojas (22) alias «Mocho», Jhonny Alberto Suca (32) y Floiran Maika Maika (31). Asimismo, se supo que Kristal Días (36) y Carlos Hipólito (51) «Polanco», están siendo buscados por las autoridades.

USABAN CURIARAS
Aixon Salabarría, jefe de la REDI Guayana, manifestó que en el lugar de la captura estaban dos curiaras que eran usadas por estos individuos «para poder ingresar a las empresas».
«Estas personas llevaban varios años realizando esta actividad ilegal, no solo en Ferrominera, sino donde tenían oportunidad para llevarse cuanta cosa podían», indicó Salabarría.
En cuanto a los fugitivos, dijo que están haciendo todo lo posible para que en los próximos días sean apresados y puestos ante la justicia. Precisó que el trío quedó a las órdenes de las fiscalías Once y Tercera del Ministerio Público.

«ESTO ES UNA INJUSTICIA»
Mientras que los presuntos criminales son procesados, varios de sus familiares aseguran a toda costa que ellos no tienen nada que ver en ese homicidio.
Este lunes, conocidos y allegados del trío warao se apostaron frente a la sede del Cicpc en defensa de sus parientes, solicitando la libertad plena de los acusados.
«Esto es una injusticia, no puede ser que hombres sanos y trabajadores estén siendo señalados como los culpables de ese asesinato», expresó un conocido de Maika.
Además de ello, se supo que estos sujetos se ganan la vida recolectando desechos sólidos en el reconocido «botadero de basura» de esa zona.

HECHO
La víctima en toda esta historia, Carlos Contreras, fue ultimado en la planta procesadora de briquetas, justo cuando realizaba un breve recorrido por el área luego de escuchar un extraño ruido que llamó su atención.
Su compañero de guardia, al darse cuenta de la ausencia de Contreras, decidió ir a buscarlo, pues ya tenía más de una hora sin regresar a su sitio de trabajo. Infortunadamente lo encontró en el suelo agonizando producto de los tiros que había recibido.
El occiso fue trasladado hasta el hospital de la empresa, donde recibió los primeros auxilios; posteriormente fue referido al centro clínico Ceciamb, donde murió a los pocos minutos de haber ingresado.

RESGUARDO DE LOS TRABAJADORES
Jesús Zambrano Mata, presidente de Ferrominera Orinoco, garantizó que se extremaron las medidas para preservar la integridad y resguardo de los trabajadores en la planta.