Carta al lector

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Faltando apenas 48 horas para las importantísimas elecciones parlamentarias de este domingo 6 de diciembre, contrariamente a lo que cabría esperar, no me voy a referir a tan trascendental tema de la vida política de esta querida y aporreada Venezuela del año 2015.


Así que, una vez hecha esta aclaratoria, mi estimado desocupado lector, creo que sería mejor que dejes de leer el presente texto y te pongas a hacer algo productivo, como por ejemplo trabajar (si es que eres uno de los afortunados que tiene trabajo) ya que reiteramos, suprimido el tema electoral, en esta ocasión escribo tonterías, agobiado por la situación socioeconómica que estamos atravesando propios y extraños, valga la excusa, para no entrar en más detalles.

Si por casualidad me estás leyendo por primera vez, por ser un visitante que se encuentra de vacaciones decembrinas en Guayana, quiero expresarte que otras veces escribo historias más o menos entretenidas, pero de escaso o nulo valor literario, que no trascenderán ni dejarán huella, dada su ausencia de estilo y pretensión. Sin embargo, las publico. Y la gente, por un extraño milagro, las lee y hasta le gustan, como lo demuestran los cientos de miles de tuits que recibo semanalmente como resultado, claro está de esta columna.

Es de advertir que tan sólo intento redactar bien las oraciones y colocar bien los puntos y las comas; porque salvo dos o tres escritores, nadie sabe usarlo.

Te preguntarás el porqué de estas divagaciones sin sentido. Te dije desde la primera línea que sería mejor que dejaras de leer el texto, pero no me hiciste caso.

En algún tiempo, querido y apreciable lector, pensé en poner a la par de mi nombre el título de <> y lo hice en un par de ocasiones. Pero como te digo, yo no tengo nada que ver con ese gremio, ya que nunca fui con ningún texto a ninguna editorial o concurso de nada. Porque nada hubiera logrado, te lo aseguro. Por consiguiente, es una necedad que sigas leyendo porque yo mismo te sugerí que no lo hicieras en la segunda oración y no me hiciste caso. Tal vez llegaste hasta aquí porque pensaste que ibas a encontrar algo bueno, pero como ves, no lo hay.

Así que seguirás leyendo por inercia, por descubrir qué diablos diré al final, por saber en qué terminará todo este rollo. Es la fuerza de la curiosidad y las ganas de seguir perdiendo el tiempo. Has leído hasta ahora 419 palabras y no he dicho nada edificante ni interesante.

Pero ya que insistes en la lectura, te diré por qué seguiste leyendo. Seguiste leyendo porque de alguna manera pensaste que habría algún milagro, porque creíste que habría un final sorprendente. Porque tenías la esperanza de algo más, no sabías exactamente qué, pero algo más. Tuviste la sospecha de que no habría nada al final, pero la esperanza o la inercia pudo más y llegaste hasta aquí. Yo en cambio sí conseguí el milagro, desocupado, ocioso y desobediente lector: conseguí que llegaras al final, que leyeras 506 palabras exactas y que no te dieras cuenta del truco.

 

Salón de la Fama
Y si nos referimos al tema de la radiodifusión la cita es de lunes a viernes, de 8:00 PM a 9:30 PM, por el circuito <<Éxitos 90.5 FM>>, espacio musical producido y moderado magistralmente por el Lic. Leonardo Rodríguez.