CIUDAD GUAYANA EN EMERGENCIA (Parte I)

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I.
En Ciudad Guayana, populoso urbanismo al sur del Orinoco, asiento de las industrias básicas del país, con enorme flujo de dinero, puerta del Mercosur, entre otras ventajas y peculiaridades, encontramos una irregularidad en los servicios públicos, situación que se ha tornado permanente e insoportable: no hay ni recolección ni tratamiento de desechos, el agua de consumo no es potable, no hay tratamiento para las aguas servidas, el transporte público es insuficiente, irregular y especulador, los módulos de Barrio Adentro no tienen insumos, falta iluminación en calles y avenidas, semáforos fuera de servicio, liceos y escuelas sin vigilancia ni protección, canchas deportivas abandonadas y paradas destartaladas.


La responsabilidad revolucionaria exige darle una categoría a este patético cuadro. Encontramos la categoría correcta en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 5.557, Extraordinaria del martes 13 de noviembre del 2001: Decreto Presidencial N° 1.557 con Fuerza de Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres.

Emergencia: cualquier suceso capaz de afectar el funcionamiento cotidiano de una comunidad, pudiendo generar víctimas o daños materiales, afectando la estructura social y económica de la comunidad involucrada y que puede ser atendido eficazmente con los recursos propios de los organismos de atención primaria o de emergencias de la localidad.
Mejor definición imposible, independientemente de la vigencia o no del instrumento legal.

II.
Al analizar el impacto social de cada uno de los servicios públicos deficientes, se observa que día a día los conflictos y amenazas son mayores, pudiendo alcanzar niveles de desastre en cualquier momento. Para corroborarlo es suficiente intentar tomar un bus en Alta Vista o viajar de Las Amazonas hasta Vista al Sol, caminar por una calle de Curagua, ser atendido en un Módulo de Barrio Adentro o recorrer las riberas del Rio Caroní.

 

Como no hay duda que estamos ante una emergencia, entonces la institucionalidad debe que darle un tratamiento de emergencia. Para ello el marco legal contempla el Estado de Emergencia para activar los recursos técnicos, humanos, financieros y materiales, a fin de resolver la emergencia y garantizar el buen vivir.

Ejemplos de cómo abordar una emergencia de este tipo en Ciudad Guayana hay muchos, de la «cuarta» y de la «quinta».
Cuando vino el papa Juan Pablo II (1985), CVG montó un gran operativo con empresas públicas y privadas para embellecer la ciudad y mejorar los servicios.

 

A la llegada de mi Comandante Chávez al poder, Ciudad Guayana se sometió el Plan Ciudad Bonita para recuperar los servicios.

III.
Las empresas básicas, Alcaldía, Gobernación y entes nacionales deben constituir un Gabinete de Gobierno con un Plan Único para acabar con la Emergencia en Ciudad Guayana.

En esto no se ve ninguna dificultad, ya que todos entes dependen de gobiernos instalados con el voto chavista. Por su parte, el Poder Popular con responsabilidad y autonomía debe organizarse para (superada la emergencia) asumir la administración de los Servicios Públicos, tal como lo establece el Artículo 184 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.