Columna: Bajo Control

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SIMÓN BOLÍVAR Y LA NATUROPATIA. (II)

I.

Simón Bolívar, El Libertador de América, el Padre de nuestra Patria dejó un legado para la salud integral, con la misma concepción de vida de lo que 100 años después comenzamos a llamar Naturopatía (1913).

En lo particular, Bolívar tuvo preferencia por la medicina natural y fue responsable de gestionar su salud (en el escaso tiempo que le daba la lucha contra el imperio español) al punto de llevar siempre consigo un Tratado de Higiene para curarse trastornos cotidianos y evadir aspectos de la medicina catedrática, cuestiones confirmadas, tanto en el diario de su último médico, Alejandro Próspero Revérend como en el Diario de Bucaramanga y otros documentos escritos por los médicos de la Legión Británica que le asistieron durante la guerra de independencia.

Para la sociedad escribió la mayor promesa de su pensamiento en el Discurso de Angostura (1819): “El sistema de Gobierno mas perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social, y mayor suma de estabilidad política”.

Hoy día, esa gran promesa de bienestar socio-económico, representa la piedra angular para la salud humana integral.

Con el ejemplo y el pensamiento societario, Bolívar legisló para la salud pública con bases naturistas.

II.

En el planeta se ha aceptado desde la antigüedad que para efectos de la salud, el cuerpo es esclavo de la mente y desde hace 75 años, se defiende la tesis que las condiciones socio-económicas influyen en la mente. A la final, el cuerpo es esclavo de las condiciones socio-económicas. Lo cual quiere decir que la salud depende de la política, porque lo socio-económico está sometido a la política.

En el preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre los nueve principios básicos para el fomento y protección de la salud, resaltan dos que tienen relación con el legado de Bolívar:

a) “La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Lo social está en la cúspide de la cadena de influencias.

b) “Los gobiernos tienen responsabilidad en la salud de sus pueblos, la cual sólo puede ser cumplida mediante la adopción de medidas sanitarias y sociales adecuadas.” Caben allí la felicidad, la seguridad social y la estabilidad política que planteó Bolívar en Angostura.

Se destaca que en la década 1970-1980 emergieron en América Latina los movimientos por la medicina social, mientras que en el mundo se fortalecía el enfoque de los determinantes sociales de la salud.

La declaración de Alma Ata (Conferencia Internacional sobre Atención Primaria de Salud, Alma-Ata, URSS, 6-12 de septiembre de 1978 ) establece dos puntos claves.

Primero que “La Conferencia reitera firmemente que la salud, estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades, es un derecho humano fundamental y que el logro del grado más alto posible de salud es un objetivo social sumamente importante en todo el mundo, cuya realización exige la intervención de muchos otros sectores sociales y económicos, además del de la salud”.

Y segundo, que “La grave desigualdad existente en el estado de salud da la población, especialmente entre los países en desarrollo y los desarrollados, así como dentro de cada país, es política, social y económicamente inaceptable y, por tanto, motivo de preocupación común para todos los países

Recientemente, la Asociación Americana de Psicología colocó en su sitio WEB (www.apa.org/centrodeapoyo/estres-lugar):  “La pérdida de un empleo puede ser devastadora, y los trabajadores desempleados están expuestos a problemas de salud física, tensiones maritales, ansiedad, depresión e incluso suicidio”.

Se nota que una perturbación en el bienestar social (seguridad social) por una política económica (discapacidad, destitución o jubilación) afecta el bienestar físico y el bienestar mental, disminuyendo la salud (particular, familiar, comunitaria y nacional) y pudiendo acabar con vidas.

Bolívar, el Libertador, tiene razón y la OMS también.

Para trabajar por la salud y sanar, hombres y mujeres debemos atender integralmente lo físico, lo mental y lo político, siendo que esto último dirige lo socio-económico. El sanador y la sanadora no pueden ser apolíticos.

III.

Desde el enfoque de la Naturopatia y en honor al Libertador hay que:

1. Publicar el Tratado de Higiene que usaba Simón Bolívar.

2. Abrir un debate sobre el legado bolivariano para las políticas de salud.

3. Abrir cátedras libres para estudiar y entender la relación entre las personas y las estructuras socio-económicas de los modos de producción.

4. Combatir el foquismo que solo atiende la enfermedad.

5. Criticar la medicalización de la salud.

6. Enfrentar el modelo económico capitalista como principal responsable de las enfermedades crónicas no transmisibles.

7. Luchar por hacer mas justos los regímenes de pensiones y jubilaciones, en función del pensamiento bolivariano de la felicidad y la seguridad social.

8. Denunciar las estafas de la industria farmacéutica.

9. Seguir luchando para la Inclusión de las Medicinas Naturales y las Terapias Complementarias en el sistema público nacional de salud.

Próxima entrega: posiciones de Bolívar ante la medicina, los médicos y los medicamentos.

Alexis Adarfio Marín

aadarfio@hotmail.com