Columna: Bajo Control

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VIVIR NATURALMENTE SIN ESTRÉS

I.

Desde el año 2010, el estrés ha sido considerado como “la pandemia mental del siglo XXI”.

A finales de 2019 se dijo que el estrés afectaba a 1000 millones de personas en todo el mundo.

A mediados de 2020, en el momento mas crítico de la pandemia por Covid-19, la verdad era que 8 de cada 10 personas manifestaban estar estresadas. Los enfermos por estrés se triplicaron en 6 meses.

Es una noticia terrible, si se continua atendiendo la salud mental con los protocolos Pre-pandemia y persiste la alta carga viral del Covid-19. El estrés extremo y permanente por si solo es causante de gran parte de malestares cotidianos (dolores de espalda o de cabeza, tensión muscular y espasmos de cuello); trastornos complicados (defensas bajas, colon irritable, diarrea, acidez y reflujo) y muertes por Enfermedades No Trasmisibles (Infarto, Ataque Cardíaco, insuficiencia renal, problemas cardiovasculares, diabetes y obesidad). Un panorama nada alentado bajo los viejos protocolos, pues los estresados correrían el riesgo de morir prematuramente durante la pandemia o sufriendo largo tiempo con una ENT en la post-pandemia.

Los naturópatas estamos convencidos que habrá un nuevo enfoque de salud mental, tanto en las instituciones como en la población mundial, estamos entrando en la Nueva Naturalidad.

No es casual que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya desarrollado en su sitio WEB, la campaña #SANOS EN CASA con cuatro componentes naturistas y uno de ellos sea “Cuidar nuestra salud mental”.

No es casual que el gobierno de China, haya incluido en su famoso libro The Coronavirus Prevention Handbook, la sección 73. ¿Cómo Prepararse Mentalmente durante el brote de COVID-19?

Como tampoco es casual que el gobierno de Venezuela, nuestra Patria, haya aprobado en el Protocolo RECOMENDACIONES DEL COMITÉ DE MEDICINA TRADICIONAL Y TERAPIAS COMPLEMENTARIAS, EN EL MARCO DE LA COVID-19, promovido por nosotros, las practicas saludables orientadas a la salud mental.

II.

En esta lucha para no enfermarse por estrés, primero hay que entender la naturaleza humana.

Somos un compuesto de varias dimensiones: Física (cuerpo), mental (los razonamientos), emocional-espiritual (los sentimientos) y social (las relaciones). Dimensiones interconectadas, donde cada una influye sobre la otra de manera continua, permanente y reciproca. Nuestro estado físico influye en nuestro estado emocional y viceversa. Cuando se tiene gripe hay depresión y cuando se está deprimido bajan las defensas (sistema inmune) y se puede contraer gripe o cualquier otra enfermedad. Cuando se está enfermo los pensamientos suelen ser negativos. Si pensamos positivo, nos sentiremos alegres y las defensas estarán altas.

También hay que entender qué es el estrés. Es una reacción normal del organismo, es el instinto de conservación que se manifiesta ante situaciones desconocidas, peligrosas, complicadas o retadoras.

Señala la revista de los Testigos de Jehová, Despertad, 2020 – Número 1, que “El estrés es una reacción del cuerpo ante una situación muy difícil. El cerebro hace que nuestro cuerpo se llene de hormonas. Esto provoca que se incremente el ritmo cardiaco, se altere la presión arterial, aumente o disminuya la capacidad pulmonar y se tensen los músculos. Antes de que nos demos cuenta de lo que está pasando, nuestro cuerpo está listo para reaccionar. Cuando el episodio de estrés acaba, el cuerpo deja de estar en Alerta Máxima y vuelve a la normalidad”.

En la misma revista también se dice que “El hígado aumenta el nivel de azúcar en la sangre para darnos mas energía. Demasiado estrés puede provocar diabetes, defensas bajas, cambios de humor y aumento de peso”

Lo normal es que el estrés sea proporcional y transitorio. El problema se presenta cuando es excesivo y prolongado, causado por desequilibrio mental que lo llevará a enfermarse de algún órgano o sistema de su cuerpo.

El desequilibrio mental se refleja en depresión, agresividad, agotamiento, pérdida de memoria y concentración, mal humor que le impiden controlar el estrés.

Como el cerebro por naturaleza es el controlador del proceso de estrés, si no está saludable, habrá un descontrol en las variables que provocan el estrés y lo que es para preservar la vida se convierte en una amenaza de muerte.

III.

El manejo del estrés exige nuevos conocimientos, habilidades y gran responsabilidad para cuidarse a si mismo, mediante el autodiagnóstico permanente y la práctica de una vida natural.

Con el autodiagnóstico se reconocerán los síntomas del estrés: a) Físicos, b) Mentales y Emocionales, c) Sociales y d) en el Trabajo.

La Vida Natural combatirá el estrés dañino con 10 líneas de acción para la vida personal, familiar y profesional: a) Estilo de vida sana, b) Metas Claras, c) Planificación y Organización, d) Reacciones de estrés, e) Autoestima, f) Necesidades y Limites, g) Excelencia, h) Vida calmada, i) Mentalidad Positiva y j) Vivir el Presente.

Toda la orientación para prevenir y tratar el estrés está a su disposición en nuestro Diplomado “Vivir naturalmente sin estrés”.

Alexis Adarfio Marín 

aadarfio@hotmail.com