Columna: Bajo Control

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DIÓXIDO DE CLORO, UN ANTICOVID ESPECIAL.

La Solución de Dióxido de Cloro (CDS) está en la cúspide de la opinión pública mundial por el hecho de usarse para proteger y curar a personas en plena de la pandemia por covid-19. Sin embargo, el CDS tiene una larga historia y múltiples aplicaciones para mantener y recuperar la salud humana.

Solo que al ser un producto de interés humano (efectivo, económico y ecológico) y no del capital, ha sido satanizado y atacado por la Big Farma con todos sus recursos (económicos, cómplices y medios).

Dada la voluntad y el esfuerzo de quienes, en el mundo, hacemos ciencia por la vida; el deseo de vivir de la gente; la probidad de algunos gobernantes y el espíritu de lucha de los latinoamericanos, se han creado condiciones para que la producción, uso y consumo del CDS, en tiempos de pandemia por covid-19, sea una alternativa real de vida ante un sistema mundial de salud vencido y sin fuerzas, que no da respuestas contundentes a la humanidad.

Es mucho lo que hay para contar sobre el CDS en tiempos de covid-19. Algunos hechos que marcan la historia reciente del CDS en Nuestra América, son los siguientes:

En julio de 2020, Carlos Alvarado, Ministro de Salud de Venezuela, anunció los ensayos con CDS para tratar pacientes afectados por covid-19.

Por su parte, la gobernación de La Paz (Bolivia), en septiembre de 2020, dictó un decreto para “la producción, distribución y uso del dióxido de cloro (CDS) para la prevención, atención y tratamiento del coronavirus”, el cual ejecutó contra viento y marea.

En Octubre de 2020, Obispos católicos se sumaron y encabezaron protestas del pueblo ecuatoriano, solicitando la legalización del CDS.

Cabe destacar que Luis Arce, presidente constitucional de Bolivia, en febrero de 2021, hizo público el reconocimiento a la estatal Universidad Técnica de Oruro (UTO) por haber asumido la producción de CDS a gran escala.

Desde mayo 2021, Erika Farias, alcaldesa de Caracas, está desarrollando una campaña admirable sobre los usos del CDS, entregando dosis preventivas de CDS en oficinas, plazas y centros de salud de la capital de Venezuela, siempre con la impecable orientación de los científicos humanistas de Funda Arte Sana, entre ellos, el Dr Moreno, incansable científico a quien consideramos, con todos los honores, el Doctor CDS de Venezuela.

En Junio de 2021, este servidor y núcleo familiar consumimos dosis preventiva de CDS y se suministró dosis curativa de CDS a otros familiares afectados seriamente por covid-19, quienes recuperaron su salud de manera absoluta.

América Latina dando el ejemplo.

El uso del Dióxido de Cloro por la salud no es nuevo, como tampoco lo es su efectividad sobre elementos patógenos.

En ese sentido, hay que destacar varias cosas.

  1. Desde hace unos 30 años se ha venido suministrando la solución bebible del dióxido de cloro para combatir la malaria o paludismo, con resultados exitosos. Un proceso que desarrolló el explorador Jim Humble en América Latina, bautizando al CDS como Solución Mineral Milagrosa (MMS sus siglas en inglés).
  2. Desde hace 13 años, un científico humanista, el alemán Andreas Kalcker, quien se curó de una enfermedad reumática utilizando el MMS, ha defendido, promovido y experimentado con esta sustancia hasta llegar a lo que hoy se conoce como Solución de Dióxido de Cloro (CDS), lo cual tiene bien documentado en su libro “CDS, La salud es posible” (2013).
  3. El CDS tiene más de 13 patentes aprobadas para el tratamiento de enfermedades. Tres de esas patentes se otorgaron en Suiza a Andreas Kalcker para tratar inflamación interna, hipoxia e infecciones, respectivamente. Afecciones que generalmente están presentes en los pacientes afectados por covid-19.
  4. Tiene usos variados: a) el CDS está en la lista europea de Biocidas como desinfectante y potabilizador del agua para consumo humano; b) el CDS es eficaz como desinfectante en enjuagues bucales o colutorios en EEUU. Por ejemplo: DioxiRinse® MouthWash colutorio en concentración de 40 ppm de ClO2.
  5. Están los Ensayos Clínicos en América Latina que es el mas grande Teatro de Operaciones del CDS: a) De Colombia, localizado en la web de EE.UU www.clinicaltrials.gov con el NCT04343742, está “Determinación de la efectividad del dióxido de cloro oral en el tratamiento de COVID 19”; b) De Guayaquil-Ecuador, la Asociación Ecuatoriana de Médicos expertos en Medicina Integrativa (AEMEMI) presentan un estudio: “Dióxido de cloro una terapéutica efectiva para el tratamiento del SARS-CoV-2 (COVID-19)”; c) De Quito-Ecuador se tiene: “ClO2 frente al Covid-19. Determinación de la efectividad del dióxido de cloro por vía oral en el tratamiento del COVID19” y d) De Venezuela, está en sistematización “Efectividad del CDS para proteger al personal de salud de los centros centinelas de covid-19”.

Lo cierto es que el CDS es efectivo para sanar rápidamente a personas que enferman por covid-19. Eso tiene una explicación con dos razones: la primera que el CDS es una fuente alternativa segura de oxigenar la sangre y en consecuencia la célula, cuando hay dificultades respiratorias y la segunda razón, que el CDS limpia el organismo de 88 agentes patógenos (ver pág. 78 del libro “CDS, La salud es posible”) que minan la fuerza vital del ser humano, con lo cual le devuelve la fortaleza innata.

No hay duda que el CDS tiene gran cobertura en la pandemia por covid-19: a) Como Spray protector de las mucosas (ojos, nariz y boca), cuestión imposible de hacer con alcohol u otros químicos; b) ingerido preventivamente a 30 ppm; c) ingerido curativamente a 60 ppm y d) aplicado en manos y cuerpo.

III.

Para beneficiar mayor cantidad de personas se hace necesario:

  1. Campañas de orientación y distribución de CDS, tanto en redes sociales como en sitios públicos: Plazas, escuelas, estaciones de metro y buses.
  2. Consolidar la Red Latinoamericana “Todos Somos CDS” con usuarios, productores y distribuidores.
  3. Que los gobiernos reconozcan, legalicen y financien la producción y distribución del CDS.
  4. Que las universidades latinoamericanas asuman líneas de investigación y desarrollo del CDS como producto Anticovid y establezcan convenios con la Universidad Técnica de Oruro (UTO) de Bolivia.
  5. Promover el estudio del Libro: “CDS, La salud es posible” de Andreas Kalcker.
  6. Que el Congreso Permanente de Medicinas Naturales y Terapias Complementarias de Venezuela (COPERMENAT) realice foros, talleres y congresos sobre el CDS.
  7. Dotar a todo el personal de salud de Spray CDS a 740 ppm para que protejan sus mucosas.
  8. Incorporar el CDS a la farmacia del Sistema Público Nacional de Salud.
  9. Que las alcaldías de Venezuela sigan el ejemplo que Caracas dio.

¡Todos somos CDS!

Alexis Adarfio Marín

Naturópata.

aadarfio@hotmail.com