Columna: Desde El Orinoco

0
112

¿Es importante saber resolver los Conflictos?

Los conflictos son una fuente de muchos inconvenientes en las empresas, organizaciones, familias y en cualquier sitio donde se relacionen varios seres humanos.

Los gerentes y líderes están obligados a prestar mucha atención a los conflictos organizacionales porque ello acarrea enormes problemas, pérdidas de recursos, disminución de la productividad y eficiencia, así como la debilitación de la cohesión interna que les impida mantener la calidad de sus productos y el adecuado funcionamiento de la empresa que la ponga incluso, en riego de seguir siendo exitosa.

Es frecuente que los conflictos no resueltos entre los trabajadores se traducen en pérdidas económicas, accidentes laborales, malas decisiones y una serie de efectos negativos en cualquier organización, cuyas consecuencias resultan altamente negativas.

Imaginemos que en un taller de cualquier empresa, se presenta un conflicto entre dos trabajadores.

La consecuencia directa de ese brete es que tales trabajadores dejen de dirigirse la palabra o decidan tener la “mínima relación” posible entre ellos. Esto conlleva a que un mecánico es capaz de utilizar un equipo o herramienta inadecuada, con lo cual realiza mal su trabajo, para no “molestar” al compañero con el cual está enojado, si éste está utilizando el equipo.

También puede ocurrir que los mecánicos opten por solicitar a su jefe que realice la compra adicional de equipos, materiales de trabajo o herramientas para que cada uno disponga de “todo” lo que necesita y no precise ningún contacto con la persona con la cual está enojada. Puede incluso ocurrir, que uno de los mecánicos envueltos en el aprieto señalado, levante un peso exagerado o realice una maniobra insegura para evitar entrar en comunicación con el otro compañero.

Son muchos los accidentes, las paradas de planta, las pérdidas operativas y hasta las lesiones a trabajadores, que han tenido su origen en un conflicto entre uno o varios trabajadores de diversas empresas.

Ese pequeño detalle mencionado en un simple taller, traducido a otras áreas de la empresa, representa la erogación de grandes sumas de dinero, en compras innecesarias ante la multiplicación de conflictos internos.

Pero los conflictos no solamente impactan en gastos innecesarios, en el incremento de los riesgos laborales y la posibilidad de accidentes, también son responsables del bajo rendimiento de la masa laboral de una empresa. Los conflictos destruyen la armonía, distancian las relaciones interpersonales, estimulan los “cobros de factura” internos y ello se traduce en que muchos departamentos no colaboran entre sí, para alcanzar metas empresariales.

Por el contrario, cuando existen conflictos entre diversas unidades, se llegan a extremos en los cuales los diversos departamentos llegan a “disfrutar” el fracaso de otros con los cuales no existe una buena relación.

Los gerentes no pueden subestimar los conflictos ni deben darles soluciones de los llamadas “pañitos calientes”, es decir dar la apariencia de corregir los dilemas, pero dejar “la procesión por dentro”.

Los conflictos son el resultado del mal manejo de las emociones entre los trabajadores. Esto es lo que se conoce como la Inteligencia Emocional, de la cual tanto se habla actualmente y que, gracias a Daniel Goleman, se ha convertido en un tema de mucho interés en las empresas modernas.

Resolver, e incluso impedir que los conflictos lleguen a inconvenientes niveles, implica un apropiado manejo de esa Inteligencia Emocional.

La Inteligencia Emocional es la que nos permite hacernos conscientes de nuestras emociones y aprender a controlarlas para evitar ser ¨presa¨ de tales inquietes, excites o turbaciones, para no permitir que las mismas nos lleven a lanzar expresiones o cometer actos de los cuales nos tengamos que arrepentir posteriormente.

Los gerentes están obligados a desarrollar, fortalecer y darle abierto camino al dominio de la inteligencia emocional de la empresa. Los líderes empresariales no pueden seguir de espaldas a este espinoso y relevante tema. Las empresas deben dedicar esfuerzo, recursos y mucha atención a las emociones de sus trabajadores.

La inteligencia emocional en la empresa, es una de las herramientas más eficaces para lograr excelentes resultados en el desempeño de cualquier organización. No la sigamos subestimando. Dotemos a la empresa de este instrumento y hagamos posible que nuestra gente sea más feliz y le dé mayor valor agregado a su institución. Que así sea

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Waldo Negrón. Hasta la próxima semana.

Gracias por leerme.

Email: ywpalacios@gmail.com.

Twitter: @Waldo_Negron.

Instagram: @waldonegron

Canal Youtube: https://www.youtube.com/channel/UCmN9W8GHrXUZs88LEHudx8w

Página web: https://waldonegron.wixsite.com/website