Columna: El Teniente Medina

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El diririgente y la organización

Pueblo mío, soldado tuyo!!

En esta oportunidad comparto con ustedes algunas orientaciones históricas del Guerrillero, Maestro y Soldado fiel del Comandante Chávez, Guillermo García Ponce, quien en  el libro “ABC De la organización revolucionaria”, sólidamente y proféticamente subrayó elementos fundamentales para fortalecer desde el conocimiento y la práctica al pueblo revolucionario, como el gran hacedor de historia.

I

El Dirigente de la Organización Política Revolucionaria reúne características especiales que lo diferencia de los dirigentes burgueses.

Su formación ideológica se basa en el pensamiento literario, nacional, patriótico y antiimperialista de Simón Bolívar; en su pasión por la Patria, en su dedicación a la defensa de los derechos sociales del pueblo, por la grandeza de Venezuela y la integración de la Gran Patria Latinoamericana.

El Libertador consideraba que lo justo, noble y grande era luchar contra  la tiranía y la usurpación: “Siempre es Grande, siempre es noble, siempre es justo, conspirar contra la tiranía, contra la usurpación”.

La Lealtad al Proyecto Revolucionario, al pueblo, ser fieles a la organización política revolucionaria, a la verdad, al manejo honesto y austero de los recursos confiados a su administración, ser ejemplo de disciplina social; mantener en forma permanente la lucha contra la corrupción, el consumismo y la delincuencia orientan su conducta pública y personal.

Confiaren la capacidad creadora del pueblo, rechazar el mandonismo, la arrogancia y el comportamiento elitesco ante las masas populares; estar atento a lo nuevo y revolucionario, no dejarse enmohecer por las formulas envejecidas, mantener un espíritu creador para combatir la tendencia a la inercia, la pasividad y el conformismo.

Espíritu crítico y autocritico; no ocultar los errores y aprender de ellos, no temer a la crítica; asumir la responsabilidad individual por las tareas confiadas a su ejecución; no mentir ni ocultar la verdad a la dirección o al partido; dominar la teoría revolucionaria y vincularla con la práctica.

Defender la unidad en las filas del pueblo y la revolución, rechazar la formación de grupos o fracciones personalistas como contraria a los principios revolucionarios, colocar los intereses de la Patria y de las causas Socialistas por encima de intereses parciales o personales.

Así mismo la organización de base debe luchar contra fenómenos malsanos que con frecuencia amenazan su carácter revolucionario:

  1. Contra la Inercia y el Espíritu Conservador: Cuando la organización de base solo se ocupa de reunir a sus miembros y efectuar breves comentarios de un tema, cae en la pasividad y abandona su tarea de jugar plenamente el papel de vanguardia y estado mayor del pueblo.
  2. Contra el Practicismo: Cuando la organización de base solo presta atención a las labores prácticas, olvida que la batalla de las ideas contra la vieja mentalidad de subordinación al capitalismo y de dependencia cultural y política al imperialismo es el más serio obstáculo a la lucha por la independencia y el socialismo. La construcción del partido revolucionario es principalmente un trabajo ideológico.
  3. Apoliticismo: La organización de base no puede conformarse con ser un apéndice electoral de los candidatos a cargos de elección popular y dejar la elaboración política exclusivamente en manos de los centros dirigentes. Una de las funciones más importantes de la organización de base es transmitir a los centros dirigentes las expectativas populares, pulsar los sentimientos del pueblo y su reacción ante las decisiones del gobierno; la organización de base debe hacer conocer a la dirección sus opiniones sobre a elaboración y aplicación de la línea política.

Nos vemos en la próxima edición.

@medinamacero @enfoquechavez  #BolivarSeLevanta