Columna: En Absoluto

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80$

Nuestro pueblo sigue pagando muy caro las ganas que tienen los grupos, que siempre han tenido intereses y chanchullos con las riquezas del país para retomar el poder, al tiempo que paga la osadía de pretender nuestra autodeterminación, ya lo hemos dicho antes, ha sido una depravación lo que contra nuestro heroico pueblo han perpetrado desde la dirigencia opositora, pedir que nos amarren económicamente, generar la sensación del caos y la desesperación, por la vía del desabastecimiento de comida, medicamentos, cauchos, baterías y lubricantes, ha traído como consecuencia problemas de transporte, mayor padecimiento del enfermo, bachaqueo, en fin, siempre buscando un estallido social y el plan, aunque enfilado, no les ha salido a la perfección. Pese a la puesta en práctica de la quiniela perfecta en la guerra económica, sin embargo ha comenzado a llegar comida y algunos insumos, con la respectiva degeneración de precios claro está.  Pero se suma otro grosero elemento; la dolarización de bienes y servicios, ahora todo cuesta sobre 80$ y la ligereza con la que la gente dolariza los artículos da coraje, dijera el otro.

Comento esto porque, pareciera hacerse normal crear un grupo de compraventa en las redes sociales y pretender que todo sea en $, olvidando que nuestra economía es en bolívares, hoy distorsionada claro está. La venta de un carro 2.000$, una casa 15.000$, unos más perversos quieren venderte el aire acondicionado, la nevera o la lavadora doble, marca Whirlpool, todo viejo, pero según ellos como nuevo en 80$ o el teléfono BLU en 80$, las entradas a un espectáculo 80$ con la botella que trae un indio incluida ¡no jile chico!. Nos han sumergido en una espiral de violencia económica como elemento dinamizador de la presión para salir de nuestro gobierno, eso ha sido muy fuerte. Aunado a esto, el plan desestabilizador avanzando, perfeccionado desde su primer intento en el 2002, muchos trabajadores de la administración pública ven pulverizado su salario, Max en el Seniat me pide que escriba su malestar porque tiene 15 años sin contrato colectivo, sin actualización de escalafón, trabajan sin aires acondicionado, sin las condiciones mínimas que exige INPSASEL, entiendo su malestar y estas cosas también debemos prestarle atención como gobierno, en el entendido que la vorágine económica inducida nos ha tocado a todos.

Ahora bien, es el momento para, en el marco de la ecuación del poder, reforcemos el espíritu de la revolución, el espíritu del comandante Chávez, es el momento de tomar decisiones económicas que impliquen salir urgente de este atolladero, que frene no solo la inflación inducida y el bloqueo financiero internacional, sino la dolarización injusta de nuestra economía, tenemos que producir, diseñar un plan de reinversión en las empresas básicas, generar confianza en el inversionista y caminar con el sector privado. No todo puede costar 80$.

A LO INTERNO; Cuando la enfermedad hace metástasis, el paciente es irrecuperable y en política eso es peligroso. Mucho cuidado. Horacio Alarcon Basabe