Columna: La Granja

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LA CÚRCUMA: UN SECRETO SUBTERRÁNEO

Hola espero que se encuentren bien…La Cúrcuma o Azafrán de la India (Curcuma longa L.), es una planta herbácea de la Familia Zingiberaceae, perenne, con raíces o rizomas tuberosos oblongos y palmados, de color amarillo anaranjado muy intenso en su exterior e interior. Sus hojas de color verde uniforme, surgen de la raíz y son  lanceoladas y anchas, de unos 50,00 centímetros de largo y con un prolongado peciolo. Las flores, de color amarillo, se desarrollan en grupos de 3,00 a 5,00 rodeadas por brácteas verdes. Su raíz, que es la parte más importante y aprovechable, es cilíndrica, curvada u oblonga, la cual puede poseer una longitud de 5,00 a 10,00 centímetros y un ancho de 2,00 centímetros, cuando esta se encuentra libre de agua o seca. La raíz en su exterior cuenta con un anillamiento con zonas bien definidas de color marrón – rojizo, además esta raíz, tiene un olor y sabor muy particulares, los cuales se pueden identificar como ligeramente amargo, aromático y cálido.

Es originaria del sur de Asia y de las Indias Orientales, donde es considerada una planta mágica dadas sus características organolépticas y propiedades terapéuticas y protectoras.

Los componentes activos principales de la cúrcuma son 3,00 curcuminoides, los cuales son la curcumina (diferuloilmethane o curcumina I), que es el componente principal y responsable de su color amarillo vibrante; la bisdetoxicurcumina y la demetoxicurcumina, además de una serie de aceites volátiles. También en su composición podemos encontrar azúcares (arabinosa, fructosa, glucosa, además de una importante cantidad de almidones), proteínas y resinas.

Según estudios realizados, la curcumina ha mostrado ser potencialmente terapéutica contra una enorme diversidad de diferentes tipos de cáncer, entre ellos la leucemia, cánceres gastrointestinales, genitourinarios, de mama y ovarios; asi como de control de las alteraciones hepáticas, asmas, asmas graves o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, alergias, gastritis o acidez, lo cual se logra mediante el aumento de la producción de la mucosa encargada de recubrir y proteger las paredes del estomago, fomentando la producción de gastrina (evita la formación de ulceras), secretina (aumento y dispersión de la mucosa gástrica) y la secreción de enzimas pancreáticas.

Entre otros beneficios terapéuticos, tenemos el tratamiento de la artritis, ya que la curcumina cuenta con un excelente poder antiinflamatorio mediante la supresión de medidores metabólicos inflamatorios y las enzimas que inhiben la formación de colágeno en las extremidades superiores e inferiores; también se han realizado algunas pruebas donde la curcumina retrasa la aparición de la retinosis pigmentaria, cataratas oculares, la psoriasis, diabetes, reduce el estrés oxidativo y enfermedades cardiovasculares, gracias a sus propiedades antioxidantes.

Finalmente, está demostrado que la curcumina causa mejora significativa en los niveles de glucosa en la sangre y hemoglobina. Por otro lado, reduce el colesterol sérico y hepático, triglicéridos, ácidos grasos libres y fosfolípidos.

El uso de la cúrcuma como planta medicinal también tiene contraindicaciones en caso de cálculos biliares, toxicidad hepática grave, asi como su consumo durante el embarazo y la lactancia. No se recomienda el uso en niños y adolescentes menores de 18,00 años, por lo que la dosis diaria recomendada es de 300,00 a 600,00 mg/día de extracto de raíz de cúrcuma estandarizado al 95,00% o incorporar la cúrcuma en su estado más puro y natural a nuestra alimentación diaria.

Cuídense mucho y protejan sus hábitos alimenticios…

Un Abrazo.

Ing. Carlos D. Indriago M.

indriago.carlos@gmail.com