Columna: Porque Amamos a Bolívar

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Las universidades en el estado Bolívar asumen el debate para la postpandemia

El viernes 26 de febrero, a pocas horas de iniciarse la clausura del Congreso Bolivariano de los pueblos, sostuve en Ciudad Bolívar una importante reunión con autoridades de distintas universidades y una de sus representaciones estudiantiles, en pleno Casco Histórico, rodeado de la inmensa majestuosidad del Orinoco, dimos inicio a un debate determinante: ¿Cuál va a ser el rol de las universidades en este momento, cuando se avizora el fin de los contagios en el país para finales de 2021 y cuando avanzamos con fuerza en la contención de los efectos perniciosos del bloqueo económico imperialista?

Esta cuestión aplica a otros actores sociales, como el Poder Popular y las comunas, el sector productivo privado y la clase obrera de las industrias, los emprendimientos mineros y, fundamentalmente, a quienes tenemos responsabilidades legislativas o de gobierno.

El mundo fue cambiado por la pandemia, especialmente por la errónea y trágica forma irresponsable en que los gobiernos de los países llamados industrializados manejaron la situación de los contagios. Esto descompuso más un decrecimiento económico mundial que ya estaba en curso cuando el virus adquirió su configuración global.

Es incuestionable que el gobierno del presidente Nicolás Maduro contuvo y protegió al pueblo de los contagios, bregando al extremo en medio del bloqueo y otras afectaciones. La llegada de la vacunación masiva nos permite pensar en el futuro, nuestro porvenir y el de toda nuestra muchachada. Este es el momento para meditar y repensar sobre las condiciones en que vamos a salir de la pandemia y las acciones que tenemos que hacer para sistematizar y potenciar el conocimiento colectivo adquirido en esta materia.

Es evidente que la recuperación de nuestras capacidades productivas es de primer orden. La evidencia en 2020 demostró que aquellos sectores en donde se mantuvo la producción lograron resistir mejor los impactos de la doble acción del bloqueo y del COVID. Los Trabajadores y trabajadores, junto con sus familias, en aquellas áreas de la producción donde hubo que paralizar, han llevado la peor parte y los rearranques de las mismas deben tener nuestra especial atención. Una de estas áreas está vinculada con lo productivo comunal.

Las empresas básicas de Guayana, asentadas en el estado Bolívar, han venido recuperándose con la velocidad que lo permitan las circunstancias y el empuje de una clase obrera que ha sacado su mejor casta para sobreponerse a distintas situaciones. Se han realizado adecuaciones tecnológicas para enfrentar distintas limitaciones y se han sustituido importaciones para garantizar la producción.

Ese rearranque o la aceleración en la producción de bienes y servicios en la postpandemia amerita un debate, que para nosotros ya comenzó y desde distintas individualidades y dirigencias me han invitado como diputado a un seminario sobre este tema el viernes 5 de abril. En mi participación estaré proponiendo que desde distintos sectores tenemos que asumir líneas de acción encauzadas en el Plan de la Patria, que permitan aprovechar mejor nuestras potencialidades como estado industrial y minero y subsanar nuestras debilidades, como es el caso de la producción agroalimentaria. En distintas oportunidades, he planteado que podemos en el estado Bolívar ser autosustentables en los rubros de las cajas CLAP, tal como sucede en otros estados del país. Para toda esta planificación, sistematización y formalización de los conocimientos o saberes adquiridos hace falta la incorporación de las universidades que hacen vida activa en el estado. También es necesario que nos ayuden a formar compañeros y compañeras en aquellas áreas en donde tenemos déficit de especialistas.

Desde esta perspectiva nuestra propuesta y también nuestro compromiso consiste en desarrollar y fortalecer alianzas con todos los sectores que tengan capacidades para ayudar en este desafío social agroalimentario y otros de distintas envergaduras. Inicialmente visualizamos que la clase obrera de las industrias básicas, con lo productivo comunal, las vanguardias universitarias y sectores de producción privada pueden constituir un núcleo de impulso de esta y otras iniciativas.

Nuestra clase obrera en las empresas básicas ha contado con el acompañamiento de la Universidad Bolivariana de los Trabajadores “Jesús Rivero”, especialmente en la conformación de los Consejos Productivos de Trabajadores y Trabajadoras (Cptt), así como la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela. Ante el avance en lo productivo en estas industrias es necesario que el reto de las Alma Mater se incorporen.

Hay un claro proceso de desarrollo de distintas tecnologías y de sustitución de importaciones que tienen que sistematizarse, para que podamos mostrar al resto del país y quede como acervo proletario, que demuestren con criterios académicos y pedagógicos como en los hechos productivos un pueblo puede derrotar en lo concreto al bloqueo económico y,  al mismo tiempo, desarrollar un nuevo modelo de gestión, de participación protagónica y de vinculación orgánica con el Poder

Popular.  Le propusimos a las universidades que nos ayuden con esas sistematizaciones. En dicha reunión, manifestaron estar de acuerdo con asumir dicho rol.

Así mismo, les plantee que es necesario cubrir espacios vacíos que tenemos en algunas especializaciones necesarias para la producción de bienes y servicios. En el debate también surgió la necesidad de cubrir cierto déficit de docentes y vislumbramos la posibilidad que desde el sector de los trabajadores podamos incorporar compañeros en estos roles, luego de que cubran el respectivo componente docente.

Al final de esta jornada, acordamos realizar un coloquio más amplio para la segunda semana de marzo, en un esquema mixto entre presencial y por vía de plataforma digital, con el objeto que se incorporen en el debate y en las acciones todos aquellos que tienen que ver con el hecho universitario comprometidos con la patria y la vanguardia de la clase obrera industrial para empezar a concretar esta primera fase de la alianza.

José Ramón Rivero