Columna: Porque amamos a Bolívar

0
204

RETOS Y DESAFÍOS PARA LOS PRÓXIMOS 4 AÑOS

El estado Bolívar es un territorio estratégico para toda Venezuela. Solo con enumerar algunos aspectos: disponemos de la Central Hidroeléctrica que abastece el 70 % de esta energía al país, poseemos una amplia frontera con países cuyos gobiernos nos adversan, es el asiento de la mayoría de las empresas básicas, los mayores yacimientos, extracción y procesamiento de minerales estratégicos se encuentran aquí y poseemos las mayores fuentes de agua dulce, entre una larga lista de atributos.

Por ello, es necesario pensar en la perspectiva de qué estado queremos para podamos servir mejor a este pueblo y al resto del país. En ese sentido, como lo indica una lógica muy básica, es más fácil avanzar sobre las potencialidades existentes que empezar desde cero.

Lo central es concentrarse en lo productivo en sus distintas facetas, lo industrial de propiedad pública, la producción comunal y los emprendimientos de carácter privado. Apoyándose mutuamente, asumiéndose más como un sistema, aprovechando las fortalezas en función de un plan común y soberano, coherente y articulado.

Desde el punto de vista agroalimentario hay importantes desarrollos, mas no son suficientes. Una meta lograble es hacernos autosustentables en materia alimenticia. En Portuguesa y otras entidades ya lo son, aunque disponen de menor cantidad de territorio con vocación agraria. En cuatro años podemos garantizar una producción y distribución endógena de cajas CLAP y aumentar la oferta alimentaria para que no haya necesidad de mayores importaciones en estos rubros.

En materia de distribución de combustible ya estamos participando en la mejora de la flota actual de cisternas para aprovechar los aumentos de volúmenes y estamos planteando que los grandes consumidores, como las empresas básicas, la actividad minera y las estaciones dolarizadas tengan sus propios transportes para concentrar la disponibilidad en las bombas solidarias.

Debemos lograr alcanzar los niveles de prestación de servicio de agua potable que la revolución logró para este pueblo, avanzando al mismo tiempo en aumentar las capacidades de almacenamiento del vital líquido en lo doméstico y lo comunitario, con participación protagónica comunal sobre la fuga y el mejor aprovechamiento.

Así como se están haciendo esfuerzos entre la CVG y PDVSA para reparar cisternas y sus chutos, hay que caerle en cayapa a los transportes de gas doméstico. En esto debemos ser previsivos, este año vamos a aumentar la producción de petróleo y en consecuencia del gas asociado al mismo, con el subsecuente aumento en la disponibilidad nacional. Esta es una tarea urgente. También me han realizado propuestas interesantes de concentrar cierto tipo de gas que hay en la zona, para lo cual la limitante es el monto de las inversiones, aunque continuamos evaluándola.

Mantener la soberanía venezolana en este estado es un permanente desafío. Sin duda que las FANB hacen su mejor esfuerzo en junto al resto de los organismos de seguridad, de hecho han tenido que sobre exigirse en el resguardo de nuestra frontera y del interior del estado ante las amenazas de invasión, actos terroristas y el control de la pandemia, todo en medio del bloqueo económica que limita la contratación de más personal, el acceso a los recursos, el mantenimiento o actualización de los equipamientos. Hay que organizar todo un debate sobre este tema, junto al poder popular y las milicias, para transitar sobre un plan adaptado a las condiciones actuales de sanciones y del covid-19.

Sobre este virus tenemos el aliento de que en el primer semestre de este año llegarán millones de vacunas SPUKNIT V al país. Esto también tenemos que planearlo bien dentro de las condiciones limitantes ya mencionadas con la complicación de que son dos dosis con muy pocos días de separación, entre una aplicación y otra. Nunca en el país se ha desplegado una vacunación tan masiva y esta tarea no se la podemos dejar solo al Ministerio de Salud o a Barrio Adentro. En lo inmediato, hay que prever aumentar la capacidad de almacenamiento refrigerado (no congelado) en todas las dependencias que se autoricen con este fin, asumiendo las complicaciones geográficas y de poblaciones indígenas que nos son particulares. Previendo incluso lo contingente para mantener las neveras encendidas aun cuando falle el suministro eléctrico. Esta planeación y despliegue también es urgente y todos debemos sumarnos al mismo.

Y para continuar en materia de salud, recientemente desde la clase obrera Guayana asumimos la tarea de apoyar a la Misión Barrio Adentro, en conjunto con las autoridades de la CVG, aun es muy pronto para apreciar el impacto, pero desde ya consideramos que esta interacción debe ser continua y de conseguir las autorizaciones correspondientes, la iniciativa debe extenderse a otras instituciones públicas de salud.

El transporte público debe funcionar con los niveles que existen en el resto del país, puesto que las limitaciones son comunes a todos. Tenemos que prepararnos para que Transbolívar, como servicio fundado en esta revolución, retorne a su diseño original, con las adaptaciones que obligan por el bloqueo y los avances que está desarrollando del Ministerio del Poder Popular para Transporte y Comunicaciones.

Somos un estado con una población indígena que requiere atenciones sociales, políticas y económicas adaptadas a sus acervo y costumbre. Este es uno de los sectores que ha sido más golpeados por los efectos de las agresiones derivadas de las sanciones. En esta situación es necesario profundizar y extender el fortalecimiento institucional de los organismos nacionales, estadales y municipales que atienden a estos compatriotas y el relacionamiento entre ellos. Desde nuestra perspectiva, los pueblos originarios tienen la permanente amenaza de ser utilizados por fuerzas enemigas, y esta consideración también debe ser continua.

Sobre la prospectiva de los otros sectores sociales, como la juventud y la clase obrera, las mujeres y los adultos mayores, los cultores y artistas, entre otros, escribiré en próximas entregas.

Finalmente, estas líneas son como trazos o pinceladas gruesas, o dicho más estrictamente… son planteamientos generales, que deben ser desglosados de acuerdo con nuestro plan nacional, es decir el Plan de la Patria y las agendas tácticas que se han desplegado frente a situaciones tan cambiantes. La planificación que estamos precisando es distinta a la anterior, en tanto y en cuanto el mundo cambió con la pandemia, y en Venezuela adicionalmente tenemos los fórceps de las medidas coercitivas unilaterales.

JOSÉ RAMÓN RIVERO

Twitter: @dip_joserivero