Comunidad indígena El Plomo, riqueza cultural de la naturaleza

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Upata.- Para adentrarse hasta la comunidad indígena El Plomo, hay que viajar una hora por vía terrestre, o si lo prefieren pueden acceder recorriendo los ríos durante cuatro horas, también está la opción aérea, que en apenas 25 minutos te lleva hasta el lugar donde conviven cientos de aborígenes de la etnia pemón del estado Bolívar.

Más de 700 indígenas venezolanos hacen vida en los afluentes del río Caroní y la Paragua, sitio donde la frescura de la naturaleza, el verdor de los árboles y la innumerable fauna son atractivos para los visitantes y propios.

CONOCIENDO A EL PLOMO

Luego de un corto viaje a bordo de una avioneta Cesna, llegamos a El Plomo acompañados del concejal Manuel Sifontes, quien personaliza a la etnia indígena en la ilustre Cámara Municipal; además de representantes del Registro Civil del municipio Piar. En el sitio fuimos recibidos por el capitán Pablo Hernández, líder de los pemones.

Tras la cálida bienvenida y el reconocimiento de la comunidad, Hernández gentilmente nos explicó que la región fue fundada por el capitán Manuel Tavera Acosta, el 15 de marzo de 1962. También, que a través de consulta popular, cada tres años los indígenas se reúnen en una gran consulta para elegir al nuevo capitán, quien comandará a la aldea durante el trienio siguiente. Esto es posible gracias al reglamento legal establecido por la Federación Indígena del estado Bolivar.

El lenguaje es originalmente pemón kamaracoto, no obstante, el español se entiende fluido; pudiéndose entablar conversación con grupos indígenas que allí residen. Además, la alimentación regular es balanceada, incluyendo en su dieta animales de caza y gran variedad de rubros agrícolas, que complementan con un sistema de medicina natural acompañado por rezos, oraciones, cultos, y mitos que dan color a la evolución de estos seres humanos.

UNA COMUNIDAD ACTIVA

«Hemos recibido ayuda de los gobiernos, unos que han pasado y otros que actualmente dirigen, contamos con un liceo donde los hermanos indígenas estudian hasta 5to año de bachillerato, además de un ambulatorio de salud, al cual actualmente le faltan insumos y medicinas; sin embargo, el lugar es apacible, tranquilo, cada 15 de marzo realizamos nuestras fiestas y tradiciones culturales, para las que invitamos a aldeas vecinas, combinando encuentros deportivos y culturares. Compartimos gastronomía y realizamos exposiciones sobre varios temas. También celebramos la toma del ‘cachire’ (bebida espirituosa), preparada por la misma comunidad», precisó el capitán indígena.

CAPITÁN AGRADECIDO

Pablo Hernández finalmente dijo agradecer a la gestión de José Gregorio Martínez, alcalde del municipio Piar, y a la primera dama Desirée de Martínez, quienes junto al concejal indígena Manuel Sifontes y el equipo del Registro Civil, integrado por la abogada Gregoria Josefina Martínez y la asistente Beorlis Zambrano, hicieron posible un operativo de actualización para actas de nacimiento e inscripciones-presentaciones de otros aborígenes que no contaban con su documentación nacional de identificación.