Con la expropiación de Hipermercados Koma se inició la catástrofe de la empresa privada guayanesa

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Más de 2.300 empleos directos y una cifra superior a los 9.000 indirectos, se perdieron al ordenar el entonces presidente Hugo Chávez su expropiación el año 2010, en medio de su delirio revolucionario y socialista.

Es sólida la clarividencia de los sectores observadores de Guayana y de su asombroso e insospechado declive económico, social y estructural, en torno a que fue con el Hipermercados Koma, la joya de la corona creativa y emprendedora de los empresarios hermanos García Armas, que se marcó en inicio de la gran catástrofe de la empresa privada al sur del río Orinoco. Ya el desastre de las empresas del sector público había comenzado.

En el año 2010, cuando la mediática corriente del discurso y la gestión pública, signada por la embriagues revolucionaria y populista liderada por el entonces presidente Hugo Chávez y coreada por la ignorancia, el simplismo, la inmadurez, la mediocridad mental y cultural y la supina complicidad, dispuso la expropiación del complejo de distribución y comercialización de alimentos de los hermanos García Armas, una de las más importantes del país.

Se asombran propios y extraños, cómo en apenas 8 años, un sistema comercial diseñado para la más moderna y completa distribución y comercialización de alimentos y bienes de consumo masivo al mayoreo y al detal, anclado en un terreno de 13.500 m2, quedó sumido en la más desastrosa e indignante ruina, junto a sus elementos complementarios, Frigoríficos Ordaz S.A. (Friosa) y Delicateses La Fuente.

LAS CONSECUENCIAS 
El hecho, que se ha generalizado en este país sin más cabida para lo insólito, generó consecuencias económicas, sociales y emocionales en la colectividad, especialmente en los sectores de la producción que encarnan empresarios y trabajadores, notablemente impactados, porque más de 2.300 empleos directos y una cifra superior a los 9.000 indirectos, se perdieron con este arrebato de poder y de insana política de gestión económica, ejercida en medio de un delirio revolucionario y socialista cuyos frutos hoy sufre y padece el pueblo venezolano.

Observar el antes y el después de Hipermercados Koma y de todo el conglomerado comercial de los hermanos García Armas, consolidado a lo largo de 56 años de duro y disciplinado trabajo, es alcanzar el estremecimiento ante la capacidad de un sistema de gobierno, para destruir el aparato productivo de la Nación y hacerlo de la manera más salvaje y brutal, en la que ni siquiera se empleó la figura Constitucional de la legítima compensación, razón por la cual los afectados recurrieron al Tribunal Permanente de Arbitraje de La Haya, instancia creada en 1899, en busca de merecida justicia.

BUSCANDO JUSTICIA 
La Corte Permanente de Arbitraje (CPA) o Tribunal Permanente de Arbitraje, tiene comofinalidad la resolución de controversias internacionales, mediante una jurisdicción arbitral que facilite a los Estados un recurso de arbitraje. La CPA administra la resolución de controversias surgiendo de tratados internacionales y otros convenios de arbitraje. Los casos de la CPA tratan diversos asuntos, incluyendo controversias sobre fronteras territoriales y marítimas, soberanía, derechos humanos, inversión extranjera, y asuntos relacionados al comercio regional e internacional. No debemos olvidar que los hermanos García Armas son de origen español, nativos de La Gomera, Islas Canarias y uno de ellos, Manuel “Manolo” García Armas, es Cónsul Honorario de España en Ciudad Guayana.

Se ha confirmado en medios jurídicos consultados por el Diario de Guayana, que esta instancia internacional de justicia, está por emitir un pronunciamiento en torno al arbitraje interpuesto por los hermanos García Armas contra el régimen venezolano y observado al propio tiempo, que de allí proviene la arremetida contra esta familia de empresarios que se mantiene a buen resguardo de la escalada persecutoria en su contra, no así algunos de sus bienes, sujetos al pillaje, amparado por la impunidad que garantiza la ausencia de un Estado de derecho y de un sistema de justicia y de respecto al orden Constitucional y a los principios de la gobernabilidad, que funcionen de acuerdo a los cánones normales de la democracia y de la convivencia civilizada.

CONTINÚA EL SAQUEO 
En este sentido, se ha denunciado el caso de La finca “Santa Bárbara”, ubicada en El Palmar y propiedad del señor Domingo García Armas, calificada como una de las más productivas del estado Bolívar, con un rebaño de más de 3.000 cabezas de ganado y que ha venido surtiendo de carne a la región, en medio de la aguda crisis generadora de alimentos que agobia a la población y por lo cual el ´productor y líder gremial local, José Ángel Muñoz, condenó los hechos, e hizo un llamado al Gobernador en ejercicio Justo Noguera Pietri, a poner cese a esta situación intolerable de abuso y de rapiña. Nobel Medrano Matos