Conapri estima oportuno abrir camino para inversiones

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Por su economía, en gran medida dependiente de la exportación del petróleo y la renta que de ello deriva, Venezuela tradicionalmente no es un país que se ha interesado en la captación de inversiones extranjeras, afirma Eduardo Porcarelli, director ejecutivo del Consejo Nacional para la Promoción de Inversiones -Conapri-, quien estima que ese escenario ha cambiado por la caída de los precios de la cesta venezolana de estos productos en el mercado.


A su juicio, es necesario que los esfuerzos por apalancar el ingreso fiscal por la vía de exportaciones no tradicionales, cuenten con la estructura y el piso jurídico que se requiere para que las intenciones de negocios suscritas por el Gobierno, se concreten, explicó el especialista.

Venezuela nunca ha sido una economía tan atractiva a la inversión extranjera -amplió- porque su dependencia de la renta petrolera, no ha permitido que se abran definitivamente los caminos necesarios para que otros recursos, igualmente rentables, se exploten como nuevas fuentes de ingresos, apuntó Porcarelli.

Recordó el especialista que, pese a lo anterior, cifras oficiales registran que 2013 fue el año con el ingreso por inversión extranjera más alto en toda la historia del país.

«De ese monto más de 50% fueron utilidades reinvertidas, y adicionalmente el acuerdo de la metodología de registro de inversiones especifica que cuando un inversionista solicita divisas para repatriar capitales o dividendos tiene un estatus de inversionista extranjero hasta que éstas no se liquiden, entonces esto es lo que incrementa la cifra», sustentó.

Precisamente, el año pasado los ingresos en Venezuela por concepto de inversiones extranjeras cayeron 88% en 2013. Este registro contabilizó el ingreso de $ 2.680 millones y bajó a $ 320 millones en 2014, esto, según el informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal.

«La reducción es más significativa si se compara con la captación de países como Brasil, socio en el Mercado Común del Sur, país cuyas inversiones extranjeras fueron de $ 62.495 millones el año pasado», señaló. Entre las causas de la disminución se encuentra el descenso en el precio del petróleo, señala el informe.

«En términos generales hubo una disminución porque la estrategia para captar inversiones en la mayoría de los países de la región están fundamentadas en la industria extractiva de los commodities. Al haber una caída en sus precios, las expectativas para invertir se reducen», dijo Porcarelli.

 

Superar la cuesta
De acuerdo al tamaño de su economía, Venezuela ocupa el vigésimo sexto lugar en el mundo. Porcarelli considera que las iniciativas que adelanta el Gobierno para apalancar el crecimiento por la vía no tradicional son valiosas porque la baja en la renta petrolera obliga a pensar distinto, plantea.

 

«El tamaño de la economía venezolana es mayor que la de Guyana, Paraguay o Surinam, y ello enfatiza la caída de los indicadores. Necesitamos de la inversión extranjera porque ello estimula el encadenamiento productivo, éste la eficiencia económica y por ende la generación de empleos, mayor estabilidad para la población y confianza de emprendedores e inversores nacionales y foráneos; pero para que haya un esquema ganar-ganar, el sistema jurídico debe facilitar los procesos de repatriación de capitales», apuntó el experto.

A su juicio, nadie pone en duda las posibilidades de desarrollo del país, recordó que está muy bien considerado en los ámbitos del tamaño del mercado, avances como el acceso a la salud, así como a la educación primaria y superior, mas considera que deben unificarse criterios para el logro.

Observa el directivo de Conapri que «el turismo, el sector inmobiliario y el alimentario, si se apuntalan, están allí esperando inversiones. Si el entorno no favorece los proyectos que se están planteando en iniciativas como las exposiciones productivas, estos no llegarán a buen puerto.Se deben desarrollar todas las condiciones para que las alianzas den buen fruto. Hay mucho trabajo pendiente».

Se deben tomar decisiones que impulsen las relaciones comerciales con Colombia, considerado como uno de los mejores aliados hasta hace poco. Es el doceavo inversionista extranjero en el país, acota. «Cualquier elemento que perturbe el comercio bilateral, afecta el cúmulo de inversiones. Colombia es, sin embargo, el cuarto destino de las exportaciones no tradicionales de Venezuela, las cuales alcanzaron el 9,3% y fue el sexto del que exportó el país en 2014», dijo. Porcarelli dice que no hay que olvidar que en escenarios de tranquilidad, prospera lo económico. 

 

Destino para divisas

También es importante destacar, observó, que la nación neogranadina ha recibido en 20 años, de 1994 a 2014, $ 1.1 billones en capital foráneo para la inversión, asimismo consideró que con la revisión adecuada de los procesos pautados para atraer las inversiones extranjeras, Venezuela podría apuntarse entre los países idóneos en el mundo para colocar divisas.