Continúan colas por gasolina en Mérida

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Mérida.- Siguen las colas kilométricas para surtir de combustible en la ciudad de Mérida, donde por sexto día consecutivo los merideños emplean entre 3 y 5 horas diarias para poder llenar el tanque del vehículo con solo 30 litros.

Desde las 7:00 de la mañana de este jueves, Nohelia Valencia hizo cola hasta aproximadamente a las 10:00 de la mañana para llenar el tanque de su vehículo, lo que le implica “dejar de producir, de trabajar, de hacer diligencias, tomando tiempo productivo para tener el tanque lleno y seguir haciendo gestiones del día a día, llevar y buscar a los niños al colegio, entre otras cosas más”.

Para Nohelia Valencia la situación de la gasolina en Mérida “es deprimente, muy triste”, expresó, al tiempo que refirió que en este semana ha hecho tres veces cola para llenar el tanque, porque vive lejos y ha empleado al menos nueve horas productivas en hacer cola para llenar 30 litros de gasolina.

Leysester Hernández, con el tanque de su vehículo vacío, pasó tres horas en cola para surtir de combustible.

Dijo que “en las regiones siempre nos vemos afectados, porque me imagino que en Caracas todo está bien, por lo que nosotros somos los que padecemos cuando hace falta combustible en la nación. Mérida siempre va a padecer, al igual que Táchira y todos los opositores padecemos”, aseguró.

Hernández ha tenido que hacer cola dos veces en esta semana y ha empleado cinco horas de trabajo en esperar porque le llenen el tanque de su carro.

Las colas implican gastos extras

En la zona norte de la ciudad de Mérida la cola para surtir de combustible era de dos kilómetros aproximadamente. Allí estaba Emilio Sánchez con su familia en horas del mediodía, por lo que durante más de dos horas de espera tuvo que comprar algo de comer porque ya era la hora de almuerzo.

En lo poco que compró para comer tuvo que pagar aproximadamente 40 mil bolívares, pago extra que no tenía previsto pero ante la larga espera no tuvo otra opción que alimentarse.

Sánchez tildó la situación de “desastrosa” tanto por la cola como por comprar algo para comer.

Jesús Torres tenía dos horas en cola y aún le faltaba un kilómetro aproximadamente para llegar a la estación de servicio a llenar el tanque, pues llegó el día anterior de viaje y le hacía falta combustible.