Contribuyentes de Piar deben ponerse al día

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Upata.- La dirección de Hacienda de la Alcaldía del municipio Piar realiza un arduo trabajo de fiscalización a comercios de la jurisdicción, a través de operativos de verificación de deberes formales en el área de actividad económica y la renovación de licencias para el expendio de bebidas alcohólicas.


El objetivo es garantizar que se cumplan las normativas que regulan las actividades comerciales de conformidad con lo establecido en las leyes.

Leidys Rengel, directora de esta dependencia, informó que gracias al trabajo eficiente que realizan los fiscales, al visitar los distintos establecimientos, hoy se está adelantando un trabajo de cultura tributaria, ya que al comerciante se le informa y orienta en cuanto a sus deberes con el municipio.

Menciono que, en la búsqueda de mutuo entendimiento entre la municipalidad y los comerciantes, el alcalde José Gregorio Martínez, en el primer semestre del año, estableció un decreto para dar plazo a aquellas empresas que aún no formalizaban su inscripción y ya se encontraban ejerciendo actividades económicas.

Destacó que en lo que va de septiembre, 117 fiscalizaciones se han realizado a comercios de Piar, donde se determinó que 20 contribuyentes antes fiscalizados y orientados, todavía no se habían inscrito.

Explico que la intención de esta Dirección no es cerrar establecimientos. «Nuestra meta y esfuerzo va dirigido a que los comerciantes de Piar acudan a inscribirse de manera voluntaria, para ejercer con la legalidad requerida su actividad comercial».

Cierres y sanciones
En algunos casos, por incumplimiento de normas establecidas en las ordenanzas municipales y luego de agotar todas las posibles mediaciones con el contribuyente, es necesario y estipulado por la ley proceder al cierre temporal del establecimiento comercial, siempre y cuando las causas sean imputables al contribuyente.

Explico la directora de Hacienda que el cierre temporal pudiese realizarse por causas como no poseer la debida licencia de actividades económicas o morosidad.

En el caso de los comercios licoreros, de conformidad con la ordenanza, anualmente deben renovar su licencia de venta. De no realizar este trámite, acarreará sanciones que van desde la cancelación de 20 hasta 100 unidades tributarias, y el cierre provisional del establecimiento.