Conviasa fuera de la IATA

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Caracas.- La línea aérea del Estado inició contactos con la IATA, por sus siglas en inglés, para salir de sus sistemas de comercialización a nivel nacional e internacional, gestiones que concluyeron el martes con el retiro de la placa de operaciones.


Fuentes del sector dijeron que el trámite comenzó con una llamada de un alto ejecutivo de la empresa venezolana informando a representantes de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) su aspiración de salir del sistema mundial de distribución de boletería, por lo que la venta de pasajes ya no podrá hacerse en todas las agencias de viajes.

«Con esta decisión no será posible hacer auditoría a sus estados financieros y a cómo está manejándose la flota», dijo una de las fuentes consultadas por Elestimulo.com.

Conviasa se reservará el derecho a decidir con quién trabajará en ventas y comercialización. «Al parecer, el gobierno optó por un selecto grupo de agencias que podrá vender la boletería. El resto de las ventas se hará por la página web, teléfono y en las oficinas comerciales de Conviasa, que son unas 20 en todo el país entre ciudades y aeropuertos», dijo.

De hecho, la placa de operaciones de Conviasa, emitida por la IATA, la número 308, fue cancelada el miércoles. Esto es que no podrá emitirse boletos por los sistemas Sabre y Amadeus hasta nuevo aviso.

 

Problemas de caja
Voceros del sector turismo comentaron que esta política fomenta la opacidad en el manejo de las operaciones de Conviasa. «De todos es conocido que la empresa presenta problemas de flujo de caja, problemas legales con empresas charteras que rentan aviones para apoyar las operaciones entre Caracas y Madrid y Caracas y Buenos Aires. La mitad de su flota está en tierra por problemass de mantenimiento o falta de repuestos. Todo eso se sabe por los reportes de operaciones que maneja IATA. No ha habido inversiones significativas y muchos temen que la empresa vaya a la quiebra. No hay interés en que se sepa lo que pasa en Conviasa», sostuvo una fuente.

«Emitíamos pocos tickets internacionales, pues desde principios de año, las fechas disponibles a sitios como Madrid, Bogotá, Panamá o La Habana, eran un secreto de Estado. Nuestros sistemas de reservas no podían vender ese tipo de boletos. Sólo colocábamos vuelos charters a Panamá o a Bogotá cuando -de repente- aparecía la disponibilidad».