Corrales vacíos y escasez de carne en Upata

0
97

Upata.- José Gregorio Martínez, alcalde del municipio Piar, se pronunció ayer en relación a la falta de carne, señalando que la proteína cárnica está escasa debido a que los productores de ganado y arrimadores no llevan los animales al matadero municipal, lo cual no permite abastecer a la red de carnicerías en la población.

«Hoy vemos con preocupación cómo no amanecen los animales en el matadero municipal, los cuales son sacrificados para el consumo humano, debido al control de precios que tiene la Superintendencia de Precios Justos (Sundde). Un kilo de carne regulada no satisface las necesidades del productor ganadero y carnicero, lo cual entorpece toda la cadena que va desde el productor hasta el consumidor», indicó el burgomaestre.

«La carne ha desaparecido de los distintos comercios que expenden el producto, las carnicerías viven una situación difícil. Es por eso que debemos hacer un llamado al Gobierno nacional y a la Sundde, para que presten atención a los productores agropecuarios».

CONCEJAL PINTO

En ese sentido, el concejal Carlos Pinto asegura que «es preocupante la situación porque no se justifica este tipo de atropellos en contra de productores y carniceros, los cuales abastecen las necesidades del pueblo. Estamos de acuerdo en que se abaraten los costos, pero de una manera correcta, donde ambas partes, gobierno y productores, lleguen a acuerdos a través del diálogo», apuntó.

JULIO MALAVÉ LANZ

Por su parte, Julio Malavé Lanz, director de Despacho de la Alcaldía de Piar, dijo que la situación del desabastecimiento de carne en el municipio, es delicada, porque el Gobierno nacional trata de mantenerse alejado de la realidad existente en el país, donde se sufre un proceso inflacionario muy alto, lo cual repercute en las actividades productivas del país, entre estas la ganadera. Resaltó que todo esto va aunado a la inseguridad y a los altos costos de producción.

PRECIOS POR LAS NUBES

Es importante resaltar que la situación referente a la falta de carne no afecta solamente a los habitantes de Upata, pues también se ven perjudicados los consumidores de diversas ciudades del país, quienes tienen que recorrer varios comercios de su localidad a fin de adquirir el producto, el cual, aunque esté «regulado», se consigue sobre los mil bolívares por kilo.