Crisis carcelaria sigue igual

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Caracas.- Para la organización no gubernamental Una Ventana a la Libertad dedicada desde hace 17 años a la defensa y promoción de los derechos humanos de las personas que se encuentran privadas de libertad, al cumplirse cuatro años de la creación del Ministerio para el Servicio Penitenciario, la grave situación carcelaria que motivo su creación sigue siendo la misma.

Carlos Nieto Palma, coordinador general de Una Ventana a la Libertad, precisó que los problemas estructurales del sistema penitenciario venezolano siguen siendo los mismos. «Nada se ha resuelto respecto al hacinamiento, retardo procesal, violencia interna, ocio y las mafias carcelarias que siguen operando a su antojo, sin ningún tipo de control».

Y agregó: «Durante cuatro años solo se han hecho promesas, todas incumplidas, para muestra tenemos los 23 nuevos recintos carcelarios que la Ministra Iris Varela ofreció al inicio de su gestión, donde estarían los reclusos aun procesados y hasta ahora no ha hecho ninguno. El hacinamiento carcelario sigue siendo crítico llegando a un 200% en todo el país y casos extremos como la Penitenciaria General de Venezuela en el estado Guárico y la Cárcel de Tocorón en Aragua, que con una capacidad menos de 1000 reclusos cada uno, hoy en día se albergan dentro de ambas más de 20 000 privados de libertad, más de 30 % de la población penitenciaria del país».

Para Una Ventana a la Libertad, el «Plan Cayapa» creado para combatir el retardo procesal «que en la actualidad supera el 60 % de la población penitenciaria, ha sido un fracaso y no ha resuelto el grave problema que esto representa».

«Las mafias carcelarias y la violencia intramuros siguen operando a su antojo, los reclusos siguen teniendo el control de los más importantes recintos carcelarios del país y durante la gestión de la ministra Varela más de 2000 reclusos han fallecido víctimas de la violencia intramuros».

La nota remata: «El Ministerio ha creado igualmente una sub categoría de reclusos y que están dentro de comisarías y retenes policiales con poca capacidad y solo para tener reclusos de manera transitoria».

Por último, Nieto Palma informó que el Ministerio para el Servicio Penitenciario sigue sin cumplir con lo establecido en la Constitución Nacional en su artículo 272 donde, entre otras cosas, se establece que los recintos carcelarios deben ser descentralizados y a cargo de penitenciaristas profesionales con credenciales académicas universitarias, esto a pesar que la titular del Ministerio Penitenciario fue una de las redactoras de esta norma que ahora se niega a cumplir.

HABLA LA MINISTRA

La ministra del Servicio Penitenciario, Iris Varela, dijo que ha subido a 90 % la cantidad de presos bajo el régimen penitenciario oficial, que incluye desde evaluaciones disciplinarias hasta controles periódicos de desarme.

De los alrededor de 55 000 personas que conforman la población reclusa nacional, unos 49 500 acatan el régimen, que pasa por el uso de vestimentas propias de reclusos proporcionadas por el ministerio, según las cuentas de Varela.

«Hemos demostrado en estos cuatro años que se puede llevar disciplina, que se pueden hacer las cosas con toda la autoridad legítima del Estado, y que también se puede mantener a la gente feliz y contenta (…) bajo las normas del nuevo régimen disciplinario penitenciario, que ya alcanza al 90 % de la población privada de libertad».

La buena conducta de los presos se premia desde el 27 de enero pasado con «espacios familiares» para que reciban visitas en «condiciones dignas», principalmente a sus niños, anunció Varela ese día al inaugurar «casas de encuentro y espacios familiares» en una cárcel de Caracas.

Esos espacios se extenderán progresivamente hasta llegar a todas las cárceles donde se acate el régimen penitenciario, que se basa «en valores» tales como «el orden, la disciplina, el estudio, el trabajo», remarcó entonces.

SIN SOLUCIÓN

Para los detractores de la ministra, el régimen no pasa de ser «un régimen militar» que incluye obligar a los presos a marchar como soldados y «cantar loas» a Chávez, según denunció recientemente el director de la organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), Humberto Prado.

Con su «régimen militar», Varela no ha dado, según Prado, «solución estructural a los graves problemas en las cárceles» del país, que exhiben altos niveles de violencia con alrededor de medio millar de muertos cada año.

Según las cuentas del OVP, que han sido descalificadas por Varela, aunque no ha proporcionado cifras oficiales, en 2013 murieron 506 presos en las cárceles de Venezuela, 591 en 2012 y 560 en 2011.