Crónicas Laborales: La tercerización

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La venida al mundo jurídico/laboral de la figura del trabajador «tercerizado», desde 8 de mayo de del 2012, ha suscitado, en el país, infinidades de reaciones.

Si el asunto se mira desde el ángulo de esos miles de trabajadores que, en condiciones precarias, en todos los sentidos, laboraban (y aún, muchos de ellos siguen laborando) al cobijo de distintas figuras legales identificadas como Empresas de Producción Social,EPS, cooperativas, contratas, sub-contratas, micro empresas, compañías anónimas, sociedades anónimas, firmas personales y, otras denominaciones, la aparición en LOTTT, de la palabra tercerizados, para ellos, tiene olores de justicia e igualdad laboral.

Pero si el asunto se mira desde la acera de algunos patronos, la inquietud rueda libre.

Como este país, en los últimos años, avanza a raudales la centralización y estatitación del grueso de las actividades económicas, tercerización significa mayor migración de la mano de obra, desde la llamada iniciativa privada, hacia el estado.

También significa la desparización de miles de pequeñas y medianas empresas y, en consecuencia, el descenso numérico,de la clase media en venezuela.

Entiendo, que, en criterio de quienes concibieron, en este tema, la reforma laboral del 2012, era ponerle alcabalas a la precarización del trabajo asalariado realizado en condiciones de desigualdad e, injusticias, al amparo de múltiples figuras patronales, quienes, en abierto desafío a la legalidad laboral del país, en muchas situaciones simulaban auténticas relaciones laborales, bajo figuras del derecho mercanti, civil, cooperativo, entre otros.

Además de la simulación de las relaciones laborales, los patronos maulas y, de frente, hacían fraude a la gente que trabaja (y que, la LOTTT define como fraude laboral) expresado en el pago de bajísimos salarios y casi, sin otros beneficios, excluyéndo, en muchos casos, hasta el pago de las cotizaciones del Seguro Social.

Pero la cruda realidad que padecían (y aún padecen muchos) trabajadores que, de acuerdo a la ley, hoy son habitantes del espacio social de los tercerizados, ha sido posible por la indiferencia de quienes, por ley, están obligados a proteger a los trabajadores, a saber, las inspectorías del trabajo y los tribunales laborales(incluido el TSJ).

Pues, en el país, siempre han existido normas y leyes, que sancionan la simulación y los actos de fraude a la ley.
Quienes han fallado en ese sentido, son las instituciones del estado involucradas en esos asuntos y, en eso, hay miles de ejemplo.

En la ley laboral venezolana, siempre ha existido la conocida afirmación que a trabajo igual, salario igual.

Siendo eso así, por qué empresas vitales del estado, como PDVSA, SIDOR, las del complejo alumínico, eléctrico, acero, entre otras, (y conociendo la Ley), permitieron/permiten, cuando contratan, en su beneficio e interés, alguna obra, actividad o servicio, que las contratistas masacraran, literalmente hablando, a sus trabajadores?

Los altos jefes de esas empresas permitían esas contrataciones írritas, con desprecio a la ley, por la muy sencilla razón que esas contratistas eran/son, propiedad de ellos (altos jefes), sus familiares y amigos!

De allí que no resulte fácil, no obstante la claridad de la ley, en ese sentido, desmontar esa realidad corrupta.

Hay pecado, por que hay pecadores/as y, alcahuetas.
Concepto de tercerización: Artículo 47, LOTTT: «A los efectos de esta ley se enteiende por tercerización la simulación o fraude cometido por el patrono o patrona en general, con el propósito de desvirtuar,desconocer u obstaculizar la aplicacion de la legislación laboral.

Los órganos administrativo o judiciales con competencia en materia laboral, establecerán la responsabilidad que corresponda a los patronos o patronas en caso de simulación o fraude laboral, conforme a esta ley.»