Desde El Orinoco/¿Para qué sirve la Paciencia?

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Comparto con mis lectores, este relato que extraje del Blog Pensamientos Cristianos. Veamos:

“Hubo una vez un profesor, que fue nombrado director del Departamento de Música, en su escuela. Su primer proyecto fue dotar a la escuela de un piano de cola para colocarlo en el escenario del anfiteatro. Gracias al esfuerzo de maestros y estudiantes, se recaudaron los fondos y la escuela adquirió un piano. Muy orgulloso de su obra el profesor indicó que fuera colocado en el centro del escenario, pero el director de la escuela objetó de inmediato ordenando que el piano fuera ubicado en una esquina. El profesor insistía en que en medio del escenario se vería majestuoso y que en una esquina no lucía bien, sin embargo, no logró convencer al director.

Herido y frustrado, el profesor presentó su renuncia y se fue del pueblo. El principal contrató a un nuevo profesor. Años más tarde, regresó el profesor al pueblo y no pudo evitar el deseo de ir a la escuela, para echarle una mirada al sueño de su vida, el piano de cola. Su sorpresa fue grande, cuando vio que el piano estaba en el centro del escenario, tal y como él lo había deseado. Devorado por la curiosidad fue y preguntó al nuevo profesor, cómo había logrado convencer al principal, de que el piano fuera colocado allí. El profesor le contestó:

“¡Oh! él nunca lo permitió. Yo simplemente iba todos los días a practicar al piano y cada día lo empujaba un centímetro…y otro…y otro…y como era tan poquito a poquito, nunca se dieron cuenta”.

¡Qué mucho logramos cuando ejercitamos la paciencia! Los grandes cambios de la vida están adornados de un espíritu paciente. Los mayores logros se consiguen, tras un dedicado esfuerzo y un periodo de espera hasta ver el resultado.

Al momento de hacer ajustes, debemos practicar la paciencia y reconocer que cada día, tendremos la oportunidad de ganar terreno en la batalla. No todo, se logra instantáneamente, sino que en muchos casos, tendremos que saber esperar. Sé paciente, porque en el momento menos esperado, recibirás lo que tanto deseas”

Creo que esta historia nos deja interesantes lecciones y aspectos para reflexionar

El mundo moderno es bastante “acelerado”. Los seres humanos, especialmente en las ciudades, andan con premura y se mueven con mucha rapidez, en sus actividades cotidianas. Las empresas tienen bastantes tensiones internas y muchos deseos por lograr sus metas y mantenerse rentables, para poder sobrevivir en las duras condiciones actuales

La paciencia se ha convertido en una “rara” cualidad y se le ha restado mucha importancia, en la vida actual de los seres humanos

Considero que esta subestimación de la paciencia, es un grave error. Precisamente, queridos lectores, la paciencia, la serenidad y el adecuado manejo de los tiempos, es fundamental para el logro de nuestras metas. Las cosas, contrarias a la difundida creencia de que todo debe ser “rápido” e instantáneo, tienen su tiempo para concretarse. Debemos trabajar en una meta, perseverar y tener la paciencia necesaria, que nos ayude a que nuestras acciones puedan rendir lo esperado y conducirnos a la victoria.

Tampoco es correcto considerar que la paciencia sola, sin acompañarla de acciones, de mucha perseverancia…..nos pueda llevar a buenos resultados.

Sentarse a “esperar” que las cosas ocurran, dejar el destino de nuestras vidas en manos del “tiempo” o depender de otros, o tan sólo intentar algo una sola vez y abandonarlo sin insistir, no lleva al éxito

Requerimos ambos aspectos. Es decir, por un lado trabajar duro por una meta, dedicar mucho esfuerzo en concretar un anhelo y luego……tener la necesaria paciencia para que nuestros esfuerzos puedan “cuajar”, es la mezcla perfecta para darnos enormes satisfacciones.

Hay que tener la serenidad para no reaccionar, por impulsos, ante cualquier hecho que ocurra frente a nosotros, Escuchemos, reflexionemos, analicemos los hechos, demos tiempo a su serena evaluación y luego, con mucha serenidad y aplomo, respondamos ante esas circunstancias. El apresuramiento, la impaciencia, el desespero y la imprudencia en responder casi “de inmediato”, ante los hechos que nos ocurren, nos pueden llevar a grades decepciones. Paciencia amigo lector….o puede naufragar en sus metas y sueños

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Waldo Negrón. Hasta la próxima semana. Gracias por leerme. Email:ywpalacios@cantv.net. Twitter:@Waldo_Negrón

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