Dime cómo tuiteas y te diré cómo gobiernas

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Tener una cuenta activa en Twitter se convirtió en uno de los requisitos para ser político en Venezuela, más aún cuando parte de los medios nacionales no dan espacio a las denuncias del bando opositor.

La red social es usada por millones de usuarios en el país para buscar información sobre el acontecer nacional en tiempo real, por lo que ser una persona buscada y escuchada por otros conlleva responsabilidades que los políticos como servidores públicos deben estar preparados para asumir, incluso en su identidad 2.0.

Al analizar 20 perfiles de Twitter pertenecientes a 10 gobernantes del oficialismo y 10 líderes y parlamentarios de oposición se pueden encontrar algunas características que llaman la atención como altos porcentajes de seguidores falsos, grandes proporciones de retuits en lugar de tuits generados por ellos, y que siguen cuentas de grupos terroristas, entre otras prácticas.

Uno de los hechos curiosos es el número de seguidores falsos que tienen los políticos. Este es un indicador que, entre los entendidos en redes sociales, pueden restar credibilidad al tuitero en cuestión. Es sabido que usuarios de todo el mundo recurren a la compra de seguidores con la esperanza de así verse más populares, pero la práctica no es tan efectiva como podría pensarse.

La mitad de los seguidores de cinco perfiles analizados son falsos. En primer lugar está @dcabellor con casi la mitad de seguidores artificiales en su cuenta, de acuerdo a la herramienta TwitterAudit. De cerca tiene al vicepresidente de la República @TareckPSUV, a @HectoRodriguez y @jorgerpsuv. El preso político opositor, @leopoldolopez, se encuentra en el quinto puesto con 42% de fakes.

Conseguir seguidores falsos resulta bastante sencillo si se tienen dólares. Lograr que 1.000 cuentas falsas inflen el conteo cuesta US$12 según el portal Cnet.

¿A quién siguen los políticos en twitter?

Las malas prácticas de Twitter como herramienta no terminan allí. El periodista especializado en redes y tecnología, Luis Carlos Díaz, considera que los políticos deben primero actuar como servidores públicos en lugar de usar sus cuentas a título personal para expresar sus pasatiempos, intereses u opiniones.

En caso de los oficialistas que ostentan un cargo público, deberían usar Twitter para rendir cuentas de su gestión e informar sobre su agenda. La realidad, comenta Díaz, es distinta. “Actualmente muchos chavistas usan sus redes para adular al poder y con ello ganar puntos con su ideología”, apuntó el comunicador.

Lo ideal sería seguir a usuarios que les permitan conocer diversas perspectivas del acontecer nacional e internacional –medios de comunicación, analistas, expertos en temas, influenciadores–, perfiles como el del presidente @NicolasMaduro solo siguen siete cuentas de medios de izquierda, como Telesur, VTV, RT en Español, Sputnik Mundo y Al Mayadeen. Por el contrario, la canciller @Drodriguezven sigue la mayor cantidad de medios internacionales entre las casi 500 cuentas de su lista.

Otros políticos, como la ministra del Servicio Penitenciario, @irisvarela, sigue a casi mil perfiles, entre los que se pueden ver 22 cuentas relacionadas con las FARC y los perfiles oficiales de Ricardo Arjona y Paulo Coelho. Sin embargo, no sigue cuentas sobre los derechos humanos o centros de investigación de su área de trabajo.

En la lista, la mitad de políticos siguen más de mil personas en su red. El defensor del pueblo, @TarekWiliamSaab es el que sigue menos. Solo 25 cuentas aparecen en su feed, entre perfiles de poetas y músicos además de los perfiles de aliados. Los políticos de oposición siguen, en su mayoría, a perfiles de medios de comunicación y funcionarios de distintas afiliaciones políticas, aunque de las 350 personas que sigue el gobernador de Lara, @HenriFalconLara, además de instituciones, asociaciones y cuentas relacionadas a su cargo, hay varios actrices venezolanas y cantantes como Víctor Drija, Nacho, Vos Veis, Jonathan Moly, entre otros.

El resto de perfiles, tanto de oficialismo como de oposición, tienen dentro de sus seguidos a políticos de ambos bandos, medios de distintas líneas editoriales y a presidentes y celebridades del ámbito internacional.

Muchos retuits y poco contenido

El presidente Nicolás Maduro en Twitter posee la mayor cantidad de seguidores entre los políticos rojos y el uso que le da a su identidad virtual presenta un par de datos curiosos. El mandatario rara vez tuitea él mismo y 97% del contenido de su cuenta son retuits, por lo que Díaz la califica como una “cuenta paraguas” que desvía tráfico a otras cuentas. Se trata de una estrategia que puede venir de sus asesores en redes, aunque no resulta efectiva por el spam que causa a sus seguidores.

Lo interesante, señala el periodista, es que una cantidad considerable de los RT de Maduro son publicados en altas horas de la noche y entrada la madrugada, hasta las 3 a.m. desde la app de Twitter para Ipad. Vale la pena recordar que el presidente norteamericano, Donald Trump, le da mayor uso a su cuenta en altas horas de la noche.

Otros perfiles que presentan altos niveles de retuits y superan el número de tuits originales son la de Tareck El Aissami, Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Julio Borges.

La importancia de estar en Twitter

A diferencia de los motivos sociales y de entretenimiento que llevan a usuarios de otros países a redes sociales, en Venezuela los ciudadanos recurren a ellas por información. Twitter se ha convertido en el canal por excelencia para buscar noticias en tiempo real y escapar de la censura que sufren los medios convencionales.

Aunque saber cuantos venezolanos participan en la red social resulta difícil, Díaz redondea la cifra a dos millones de usuarios, lo que supera a los consumidores de otros medios tradicionales en el país. Se debe tener en cuenta que Venezuela posee uno de las conexiones más lentas de la región y una penetración de internet, según cifras del 2015, de poco más de la mitad de la población.