Doble homicidio en Bella Vista

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Eran las 9:20 de la noche del miércoles cuando Alhana Migail Quinchoa, apodado «El Yohany»; y Alexis Rafael Hernández López, alías «El Chichito»; ambos de 21 años de edad, se reunieron en la calle Guanaguanare de la avenida principal de Bella Vista, en San Félix, a ingerir bebidas alcohólicas. Minutos después de estar en el sitio, varios sujetos pasaron a bordo de una moto y les dispararon.

Quinchoa, quien se encontraba de frente a la calle, recibió tres balazos en la cara. Mientras que Hernández, recibió siete en el cuerpo. Conocidos que pasaron por el lugar y se percataron de lo ocurrido, los levantaron y trasladaron inmediatamente al Hospital Dr. Raúl Leoni de Guaiparo. Sin embargo, horas después de ser ingresados, murieron.

Familiares de los hoy occisos llegaron al Cicpc y manifestaron lo que ocurrió, asegurando que los autores materiales del crimen vestían una camisa negra y abordaban una motocicleta. «No se bajaron de la moto, así como pasaron, dispararon. Los que estaban en el sitio salieron corriendo, pero ellos no lograron salvarse».

Quinchoa era de origen guyanés
De acuerdo con los testigos, Quinchoa era guyanés, se dedicaba a la economía informal y vivía con su familia. «Aunque trabajaba en la economía informal, siempre lo vimos reunido con grupos delictivos, andaba en malos pasos. Creemos que lo mataron por alguna culebra que tenía con alguien».

Aunque, de su amigo de confianza, quien también fue tiroteado, no se tiene mucha información, los testigos del suceso y otros conocidos, indicaron que vivía en el sector 11 de Abril, en San Félix, con su hijo de meses y su esposa.

Ambos ciudadanos recibieron varios tiros, y pese a recibir la atención inmediata, no lograron salvarse de sus verdugos. Según los cercanos, los médicos que los atendieron informaron que ninguno resistió la operación, quedando sin vida alrededor de las 4:00 de la mañana.

Residentes de la comunidad donde se suscitó el asesinato denunciaron la ausencia de efectivos policiales que resguarden su seguridad, pues «luego de las 7:00 de la noche pasan grupitos disparando», situación que pone en riesgo la vida de los vecinos.

VERSIONES ENCONTRADAS
Los familiares de los fallecidos declararon que las víctimas no tenían problemas con nadie, eran trabajadores y se dedicaban a atender a sus hijos. Sin embargo, algunos testigos afirmaron que ambos andaban en «malos pasos» y que se la pasaban juntos en complicidad con los «malandros». La versión final la tendrán las autoridades, una vez que culminen sus averiguaciones.